Los jueces y la adopción de niños
Es obvio que el Día de la Madre es una imposición social que nos carga de obligaciones y compromisos, cuando en realidad se es mamá todos los días desde que un niño llega a nuestras vidas.

Domingo 17 de Octubre de 2010

Es obvio que el Día de la Madre es una imposición social que nos carga de obligaciones y compromisos, cuando en realidad se es mamá todos los días desde que un niño llega a nuestras vidas. Como mamá adoptiva aprendí y comprendí que dicho rol no se cumple sólo por el hecho de haber "parido" y que no todos nuestros hijos saldrían de nuestra panza. Y como bien dice un experimentado y valiente papá adoptivo de dos niños mayores, "muchos de ellos los veremos venir caminando". En esta fecha tan especial que no todas las familias festejan por muchas y diversas causas, quiero invitar a la gente a que invierta la mirada y piense desde el lugar de los niños que no tendrán a quien saludar en este día porque el Estado se olvidó de ellos; porque los jueces se toman demasiado tiempo en resolver las causas, ya sea no revinculándolos con su familia de origen o por no darles la posibilidad de ser dados en adopción. Los jueces le echan la culpa a la Dirección de Niñez, la Dirección de Niñez dice que los jueces no declaran el estado de adaptabilidad. Miientras tanto un niño crece dentro de una institución y quizás salga de la misma sin haber tenido nunca un referente materno ni paterno porque un pariente lo fue a ver una vez al año. Los niños no son propiedad de quienes los parieron. ¿Ese es el concepto de maternidad que defienden nuestros jueces? ¿Cuántas oportunidades les dan a sus padres biológicos de que los abusen, los dañen material y psicológicamente? Estaría bueno que los equipos interdisciplinarios entendieran que los lazos maternos o paternos se construyen con el día a día y no dependen de la biología y demostraran sus capacidades profesionales detectando rápidamente cuando los menores se encuentran en riesgo y no se demoraran años para evaluar lo evidente. Hoy, jueces, autoridades y equipos interdisciplinarios tienen en sus manos el destino de muchos niños. Y son ellos los que los están privando de su derecho a vivir dentro de una familia. ¿Es tan difícil encontrar esas dos necesidades y que esos niños olvidados este domingo tengan a alguien a quien decirle felíz Día?

Karina Duvnjak

cdpadresrosario@gmail.com