Los jueces frente a un nuevo modo de actuar contra el delito
Desde febrero víctimas y testigos deben contar su experiencia en una audiencia para llegar a una sentencia. Qué cambia con la publicidad.

Lunes 02 de Diciembre de 2013

"La gente reclama cárcel y perpetuas, pero estamos ante un nuevo sistema que busca evitar el juicio y la pena. No estamos acostumbrados a esto pero nosotros creemos que es mejor". Carina Lurati, camarista y presidenta del flamante Colegio de Jueces que coordinará el trabajo de los magistrados en el reformado modelo de juicio de delitos, analizó así sobre los retos que se avecinan de cara al cambio, previsto para el 10 de febrero próximo. La jueza y otros colegas elegidos para integrar ese órgano debatieron con este diario los alcances de la reforma procesal.

Sobre los cambios que se avecinan se explayaron los jueces Carina Lurati y José Luis Mascali, designados presidente y vice —respectivamente— del Colegio de Jueces de Rosario. Fueron elegidos por el voto secreto de magistrados de primera y segunda instancia, que además designaron a Daniel Acosta y Raquel Cosgaya como coordinadores de ese nuevo órgano judicial, que coordinará el trabajo de todos los titulares de juzgados penales en el marco del nuevo sistema.

Alternativas. Un rasgo relevante del nuevo sistema es que promoverá alternativas a la pena de prisión y otros modos de solucionar el conflicto antes de llegar al juicio. La probation o imposición de reglas de conducta a un acusado; el juicio abreviado donde fiscal e imputado ceden parte de sus pretensiones y acuerdan una pena; o los llamados "principios de oportunidad", por los que el fiscal puede renunciar a la investigación si entiende que un asunto es irrelevante, que ya fue resuelto o que el acusado tiene edad avanzada o enfermedad terminal.

En el ámbito judicial de Rosario se abocarán al nuevo sistema diez magistrados, mientras que otros seis jueces de Instrucción seguirán con las causas ya iniciadas bajo el viejo modelo. Con igual lógica, los diez juzgados Correcionales quedarán reducidos a cuatro para el trámite de causas en curso. "Se puede estar de acuerdo o no con el paradigma, pero vamos por la positiva, porque el sistema funcione. Tenemos absoluta confianza en los jueces, que han sostenido esta transformación", opinó el camarista Acosta.

En febrero convivirán en el fuero penal provincial dos tipos de jueces: los que abordarán causas del nuevo sistema oral y los que estén dentro del modelo escrito para trabajar, hasta cerrarlas, las causas residuales. El principal cambio para los jueces reconvertidos es que ya no estarán a cargo de la investigación, que será realizada por el fiscal. "El juez llega, se sienta, escucha y resuelve. No tiene que hacer un montón de trabajo administrativo", explicó Lurati.

Así, por ejemplo, luego de que el fiscal realice una audiencia para endilgarle al acusado un delito, tendrá 48 horas para solicitar una audiencia de prisión preventiva, que deberá ser resuelta por un juez penal a pedido de las partes. El juez irá a esa audiencia sin conocer el caso y resolverá en el momento.

Otro cambio respecto del accionar de jueces es que la actual Cámara Penal funcionará como un órgano único, con designación de jueces a partir de sorteos, sin división en salas colegiadas. Las apelaciones de trámites serán resueltas por un juez unipersonal. A una sentencia definitiva tras un juicio oral la revisará un tribunal de tres magistrados.

Ser víctima y contarlo. ¿Qué cambiará para quien resulte víctima de un delito en ese nuevo escenario? Hoy, quien denuncia un delito debe dirigirse primero a una comisaría o fiscalía y luego declarar en un juzgado penal. Para luego, de ser necesario, reiterar su relato en un juicio.Todo por escrito y sin la presencia del acusado en el recinto.

Con el nuevo procedimiento, podrá denunciar primero en una seccional pero llegado el momento deberá contar en público —ante el juez, el fiscal, el defensor y el propio acusado— lo que vio o lo que le pasó. Incluso, ante personas que solamente tengan el deseo de ver una audiencia oral. A diferencia de lo que ocurre ahora, que declara sólo ante un juez o un sumariante que toma nota de su relato por escrito.

"El gran cambio es que las víctimas y testigos deberán participar en audiencias orales, ya sea en la investigación penal preparatoria como en el juicio", apuntó el juez Mascali.

Puede ocurrir que los testigos y víctimas sean reticentes a brindar su relato en situaciones de exposición pública. "Pero la experiencia dice que nunca existen represalias, salvo casos muy puntuales con testigos de identidad reservada. Es importante que el ciudadano lo sepa", dicen los jueces.

"El mensaje más importante que puede tener la gente sobre la reforma es que ahora podrá venir a ver y escuchar lo que se dice en un juicio. Si la pretensión alcanza, si está bien fundada, si alcanza la prueba y por qué se dicta una absolución o se deja en libertad a un detenido. Esto es mucho más transparente", observó la jueza Lurati.