Los jubilados también sabemos leer
Al jubilarnos y cancelar la matrícula se nos clasifica como “abogados con domicilio real en la 2ª Circunscripción Judicial, sin ejercicio efectivo de la profesión”.

Domingo 03 de Noviembre de 2013

Quiero compartir con los lectores lo siguiente. Me jubilé hace tiempo, fui durante más de 30 años matriculado del Colegio de Abogados de Rosario. Al jubilarnos y cancelar la matrícula se nos clasifica como “abogados con domicilio real en la 2ª Circunscripción Judicial, sin ejercicio efectivo de la profesión”. En los últimos días del mes de septiembre, al pretender retirar un libro de la biblioteca del colegio, como lo hacía antes, se me informó que los jubilados, por reglamentación, no podemos retirar libros a domicilio. El libro que retiraba es de doctrina. Presenté una nota solicitando se revea la norma y que se nos permita retirar libros a domicilio como a los matriculados, informé mail de adhesiones ya que había viralizado el tema a los restantes jubilados y en este momento a los activos-matriculados. Hasta la fecha sigo en la espera de una respuesta del directorio que permita el retiro solicitado. Limitación que nunca debió existir. Felizmente un hijo del autor me ofreció su “dedicado” ejemplar. Leyendo los estatutos estamos los jubilados tratados como los abogados suspendidos. Ha de reconsiderarse en general el tratamiento que se debe dar en todos los órdenes a quienes nos jubilamos dejando paso a los nuevos profesionales, no cancelamos el título, seguimos estudiando, para nosotros y para muchos que nos consideran. Creemos que desde lo aprendido en los estudios y en la vida, y en las revisiones, podemos seguir aportando a la sociedad que integramos. Muchas Gracias.

Luis Annunziata

Devuelvan a mi perrito

Sé que hay cosas más serias e importantes que este pedido, pero veo sufrir a mis nietas y se me parte el alma. El 10 de octubre pasado se llevaron del jardín de mi casa, David Peña 1067, a mi perrito “Osito”, un caniche toy, blanco, de pelo corto y de 15 meses. A la persona que se lo llevó o quien sepa de alguien que por esos días apareció en su casa con un perrito como el mío, por favor necesitamos que lo devuelvan porque estamos sufriendo su ausencia. Mi telefóno: 455816.

Gladis Alicia Herrera
DNI 5.240.356

Una audaz medida

Una audaz medida parece ser la última del ministro Randazzo. Como ya es costumbre, su forma de hacer política siempre es embarrando la cancha, siempre la culpa es del otro, cuando en realidad esta última medida de nacionalización de ferrocarriles, pedida por las organizaciones gremiales y muchas ONGs, hecha por el gobierno, es una novedad. En el fondo se esconden tremendos fraudes y robos al pueblo argentino. Pregunto, ¿dónde están Jaime, Schiavi, Cirigliano y otros que impunemente se enriquecieron, como ahora Randazzo, con la compra a China? Siguen los negociados de este gobierno nacional y popular. Yo no sé si el conductor es responsable o no, pero después de tremendo golpe, cómo no va a estar atontado, y con qué ganas y llaves pudo sacar el disco rígido. No es casual que inmediatamente después del choque aparecieran Berni con una patota de La Campora para hacer el trabajo sucio. Es una práctica largamente conocida y sufrida a través de décadas, cambian sus nombres pero la metodología sigue siendo la misma. Que la nueva administración ferroviaria propuesta oportunamente sea de verdad eficiente como dicen que va a ser. Para asegurarla, habría que tener en cuenta la propuesta realizada hace un tiempo y cajoneada en el Congreso que indicaba el control estatal, que usuarios y gremios ferroviarios participen para un control más efectivo y real, y que no esté en manos de amigos del gobierno. Pueda ser que algún día regrese un tren para todos y en todo el país y no circunscripto solamente a la provincia de Buenos Aires.

Dusan Sigulin
LE 6.009.490

La palabra empeñada

El acto electoral del 27 de octubre y el aluvión de promesas de los candidatos ya son pasado. Pronto será el tiempo de cumplirlas porque el hombre honrado es naturalmente enemigo del engaño y el hombre sincero, de la mentira. El hombre íntegro cuida más de su palabra que de su vida. Marco Atilio Régulo, general y cónsul romano del siglo III a.C luchó contra los cartagineses en la Primera Guerra Púnica. Sitió a Cartago, siendo derrotado y hecho prisionero. Fue enviado a Roma para pedir la paz y proponer un intercambio de prisioneros bajo promesa de volver a prisión si la paz no se llevaba a cabo. El Senado no aceptó la propuesta de los cartagineses, lo cual implicaba su regreso. Ni las lágrimas de su mujer, Marcia, ni las de sus hijos, ni las súplicas de sus amigos, torcieron su firme voluntad de cumplir la palabra empeñada. Régulo volvió a Cartago y murió en el tormento: se lo encerró en un tonel cuyo interior estaba erizado de púas aceradas, siendo luego despeñado hasta el mar desde lo alto de una colina. Quienes han sido electos deben cumplir la palabra empeñada como candidatos. La salud del pueblo estriba en el inviolable respeto de su voluntad expresada en las urnas. Nada más doloroso que el contraste entre la esperanza de las promesas y la realidad de los hechos.

Carlos Alberto Parachú
DNI 6.012.558

Desfachatez, con cara de hereje

Se desató la desenfrenada carrera política para ocupar escaños donde los más osados buscan desesperadamente el poder con fines personales. El claro ejemplo es Massa, quien llegó donde se propuso. Asombra esta circunstancia electoral, porque Massa fue un convencido adherente al “modelo” kirchnerista, luego de que éste definiera en 2006 sus rasgos autoritarios, hegemónicos y antidemocráticos, al sancionar en dicho año tres leyes claves: la ley 26.122 por la cual los “decretos de necesidad y urgencia” valen como leyes desde su publicación en el Boletín Oficial, eludiendo al Congreso; por otra ley modificó el artículo 37 de la ley de Administración Financiera posibilitando que el jefe de Gabinete de Ministros, cargo que Massa desempeñó entre 2008 y 2010, pueda con una simple resolución administrativa, modificar asignaciones presupuestarias dispuestas por el Congreso en la ley de Presupuesto; y por último cambiaron la ley reglamentaria del Consejo de la Magistratura, reduciendo su conformoción a 13 miembros, siete de los cuales son políticos, violando el equilibrio en su integración que ordena el artículo 114 de la Constitución Nacional. El “modelo” al que adhirió Massa incluía la burla de las candidaturas “testimoniales, a la que Massa se prestó mansamente en 2009. Fue también en el kircherismo jefe de la Anses, organismo sistemáticamente vacío en perjuicio de los jubilados, funcionando como “prestamista” del Tesoro Nacional. No le creemos a Massa mientras no se arrepienta públicamente de ese ominoso pasado.

María Emilia Farros
DNI 11.708.448
Tucumán

El gran enigma

Mariano y Tiago vía mensajes de texto se pusieron de acuerdo y convinieron en compartir un café, y como siempre conversar acerca de los más recientes acontecimientos que por estas horas transitan de boca en boca, y a través de los medios de información pública de nuestro país. Lo primero que dijo Mariano fue: “Tiago, qué pegada la palabra que nos asignaron a todos los argentinos en el último Congreso de la Lengua que tuvo lugar en Panamá. En realidad somos una manga de boludos, con sinónimos que se asemejan a ingenuos o estúpidos. Nada más cerca de la verdad como sello personal”. Y sí... contar con un país como el nuestro, con una riqueza natural exuberante por donde se la mire, y con un tercio de la población viviendo a los saltos como pulgas en tapera y soportando todo tipo de atropellos y vicisitudes es realmente llamativo, y no cabe otra cosa. Ese es todo un tema, pero existe otro que es central y aún peor, y al que ninguno de nuestros representantes políticos se le anima. Encierra solamente una palabra que brilla como un verdadero enigma. ¿Vuelve? “Tiago, vos sabés muy bien a qué me refiero. Tiago por favor... decime algo... Porque si en este país una semana significa una eternidad, imaginate lo que significarán dos años”.

Felipe Demauro

Seguridad para Villa Amelia

Esta carta tiene como objetivo poner en conocimiento del lector y la población en general, la falta de seguridad en el progresista y lindo pueblo de Villa Amelia, tan cercano a Rosario. Terminaron las elecciones y las promesas de las autoridades provinciales de seguridad fueron una vez más incumplidas. Prometieron entregar un nuevo patrullero policial y refuerzos de personal pero nada se cumplió. Quiero puntualizar que en algún momento para dar algunas vueltas de patrullaje por el pueblo en la chatarra que se utiliza como móvil, el buen policía debió cerrar la comisaría para poder salir, ya que no contaba con relevo, tal vez algún preso o detenido atendería el teléfono en la oficina de guardia. El pasado domingo de elecciones, hubo un lamentable robo a un vecino del pueblo, pero creo que los únicos responsables de esta triste situación son las autoridades de la provincia, por la falta de respuestas a los innumerables pedidos realizados por los miembros de la comuna. Soy contralor de cuentas por la minoría y prometo insistir, junto con las autoridades comunales en el tema seguridad. Pido respeto para nuestro pueblo

Luis Andrés Piacenzi
Contralor de Cuentas Comuna Villa Amelia


De vos aprendo

Aprendo a no claudicar ante las adversidades. Porque me mostraste que nunca se debe bajar los brazos, se debe seguir luchando.Aprendo a ser un buen padre. Porque en cada gesto, en cada acción, con toda tu incansable demostración de amor, le mostras a tus dos maravillosas hijas que sos incondicional, que siempre estas. Aprendo a ser un buen hijo. Porque siempre tenés una caricia y una sonrisa para mamá y papá.Aprendo a ser una buena persona. Porque todos quieren estar a tu lado. Aprendo a ser buen compañero. Porque nunca dejaste en banda a nadie. Aprendo a ser buen esposo. Porque siempre tenés un gesto para demostrarle a tu mujer cuánto la amás. Aprendo a estar convencido de lo que quiero. Porque siempre tuviste razón, aunque alguna vez haya dudado de tu fortaleza, me demostraste que vos, todo lo podés. Aprendo a que el esfuerzo le puede ganar al descanso. Porque siempre asumiste tus responsabilidades y jamás te quejaste de ellas. Aprendo a ser más alegre y feliz. Porque inclusive en el momento más complicado mostrás tu cuota de esperanza y alegría. Aprendo a mirar hacia adentro. Porque más allá de los títulos académicos y logros materiales, vos nunca fuiste inferior a nadie, porque nadie tiene tu sinceridad y transparencia. Aprendo a ser mejor hermano. Porque vos, Afredo Perfietto, sos el mejor hermano. Aprendo, sobre todo, a decir te amo.

Bruno Perfietto
DNI 26.835.868