Los jóvenes y el Papa, maravilloso
Sin duda que la Jornada Mundial de la Juventud fue uno de los acontecimientos religiosos cristiano católico más grandes de estos últimos tiempos. Una multitudinaria manifestación de fe jamás vista.

Miércoles 07 de Agosto de 2013

Sin duda que la Jornada Mundial de la Juventud fue uno de los acontecimientos religiosos cristiano católico más grandes de estos últimos tiempos. Una multitudinaria manifestación de fe jamás vista. Millones de personas, en su mayoría jóvenes, procedentes de casi todos los países, se hicieron presente en Río de Janeiro para decirle sí al Papa Francisco y para decirle sí a Cristo. No hace falta comentar todo lo ocurrido en esa majestuosa semana, dado que la televisión llegó a todos los lugares del mundo. En nuestro país la mayoría del pueblo argentino, llena de alegría y con mucha fe y esperanza, pudo ver, escuchar, vivir, participar, sentir y compartir este extraordinario acontecimiento gracias al Canal TN, que en forma continua siguió toda la Jornada Mundial realizada en Río. Lamentablemente, la parte negativa y repudiable por cierto la puso nuestro gobierno nacional. En primer lugar, puso todo tipo de trabas para que la juventud no pueda adquirir reales, quedando muchos jóvenes sin poder viajar. Segundo, el canal del Estado ignoró por completo este evento, sólo disparó algunos flashes, sabiendo que el evento era esperado por casi todo el pueblo argentino y además, sabiendo que el multimillonario presupuesto que cuesta ese canal, en su mayor parte lo pagan los católicos pues son mayoría en el país y merecían un tratamiento acorde. Tercero, la señora presidente, con todo el desprecio por el significado del acto en sí, llevó a Río a su candidato a diputado, Martín Insaurralde, que se comportó como un Chirolita al prestarse para la farsa, queriendo transformar un acto netamente religioso y espiritual en un burdo acto político, aprovechando la buena fe de los organizadores; sin duda, una acción demasiado vergonzosa, muy mal vista por el Vaticano, la Iglesia Cátolica brasileña y argentina, y por supuesto, por la mayoría del pueblo argentino, que se sintió agraviado en sus sentimientos religiosos más profundos.

Juan C. Bressan / DNI 6.347.664