Los jóvenes le pusieron color al festejo en la catedral y el Monumento

Jueves 14 de Marzo de 2013

La elección de Jorge Bergoglio como Papa generó varias reacciones de júbilo en todo el país, y Rosario no fue la excepción. Con redoblantes, bombas de estruendo, bengalas amarillas y blancas y papelitos, un nutrido grupo de jóvenes copó las escalinatas de la catedral y más tarde se dirigió al Monumento para expresar su alegría por la llegada del sacerdote jesuita a la máxima jerarquía de la Iglesia Católica. Adentro, con el bullicio juvenil y el tañido de las campanas de fondo, el arzobispo de Rosario, José Luis Mollaghan, señaló: "Los hombres se han alejado del amor del creador y Francisco puede acercarlos".

Algunos minutos después de las 18 la esquina de Córdoba y Buenos Aires cambió su postal habitual. Al grito de "Francisco primero, te quiere el mundo entero" y "olé, olé olé, Pancho, Pancho", un grupo de jóvenes festejaba la elección de Bergoglio y contagiaba a los automovilistas que pasaban por el lugar, que se sumaban a los festejos a puro bocinazo.

"Este es un Papa distinto, humilde. Es jesuita, ¿entendés?, un tipo que siempre laburó por los pobres", remarcaba Alejo Audissio, un joven de 20 años de la pastoral universitaria mientras batía el parche con energía. A su lado, Julián Andrieu, de 22, también señalaba la humildad del flamante pontífice. "Tuve la suerte de conocerlo, estuve con él en un encuentro de la juventud y me impactó su humildad, su capacidad para escucharte de igual a igual. Recuerdo que tenía un departamento muy sencillo en Buenos Aires", remarcó.

A unos metros, la postal del padre Juan Pablo era divertida. Saltaba como loco y le daba al redoblante mientras agitaba una bandera argentina y le respondía con una sonrisa a un taxista que gritaba "¡vamos carajo!" al más puro estilo de festejo futbolero.

El padre Juan Pablo es Juan Pablo Núñez, un sacerdote diocesano de 31 años que se ordenó hace 5 y que es delegado de la pastoral juvenil de Rosario. "Estuve en una ordenación con él (por el flamante Papa) y me acuerdo que nos dijo que el buen pastor debe tener olor a oveja, es decir, tenemos que estar siempre con el rebaño, con la gente, con los que más sufren. Eso es Bergoglio. Un hombre alegre, de una agudeza y sabiduría impresionante y con una cercanía muy grande con la gente", indicó.

Tempranero.A renglón seguido, remarcó que el ahora Sumo Pontífice "siempre salía a las siete de la mañana del Obispado y se iba a recorrer las parroquias. Si Dios dispuso que un cardenal argentino fuera el gran pastor de la Iglesia, a nosotros como argentinos eso nos tiene que movilizar", indicó.

A un lado, en la calle, un colectivero se sumaba a los festejos a puro bocinazo y una madre le decía a su hijo que posara con el sacerdote que blandía el parche de fondo para sacarle una foto.

Eran las 19.30. Adentro de la catedral monseñor Mollaghan comenzaba a oficiar la misa en homenaje a Francisco y los feligreses seguían llegando. Los jóvenes optaron por seguir el festejo en el Monumento y emprendieron la retirada por Córdoba. A los minutos llegó a la puerta de la catedral Antonio, un jubilado metalúrgico de 69 años que vio el filón y se puso a vender banderitas argentinas y papales. "Ya se fueron, andate para el Monumento", le avisó un policía. Y allá partió el hombre con su muleta. "La verdad, la situación está dura. Pero a lo mejor con el Papa argentino hoy vendo algunas banderas", dijo al pasar.