Jueves 12 de Julio de 2012
Entre los diferentes actores del sistema educativo hay una figura siempre relegada: la del interino. Y lamentablemente un altísimo porcentaje de los docentes santafesinos nos encontramos en esta situación. Cuando se plantean y debaten diferentes reclamos que hacen a nuestra profesión, nunca se pone de relieve la magnitud que tiene esta problemática en el sistema educativo de la provincia de Santa Fe, donde la denominación de interino encubre una realidad de alta precariedad laboral. Bastaría señalar que en la órbita de la enseñanza media hay docentes que en nuestra provincia llegan a permanecer como interinos durante años. En los últimos años se han derogado y sancionado varias leyes en materia educativa por distintas cuestiones, mientras se sigue posponiendo el debate de una ley que considere la situación de inestabilidad laboral de los docentes interinos. No nos parece justo que quien ha cubierto años de lo que para las instituciones educativas representaría "un bache" en diferentes espacios curriculares se vea afectado por un traslado o por un concurso de titularización no siempre equitativo. Asimismo, creemos que un interinato de un año bastaría para titularizar a ese docente en la misma escuela en la que se desempeña, donde se habría ganado ese espacio en buena ley. De este modo, se profundizaría en la calidad educativa pues los alumnos no estarían cambiando de docente y metodología de un día para otro, así como se estaría respetando por igual los derechos de todos los docentes (sea cual fuese su situación de revista). No hacemos movilizaciones ni paros porque confiamos en que hay otras vías de manifestarse, simplemente planteamos un conflicto que es posible resolver a la brevedad. La legitimidad de una política pública no debería evaluarse en función de los objetivos generales que persigue, sino del modo en que se pretende llevar adelante, y de los efectos concretos que produce en las personas. Nadie puede ignorar que en la educación santafesina las categorías de interinatos y suplencias en realidad encubren la situación de precariedad laboral de miles de colegas que se vienen desempeñando desde hace años en una misma escuela. Y es fundamental tener en cuenta esta realidad a la hora de establecer mecanismos de titularización que resulten realmente equitativos y no deriven en una mayor profundización de las asimetrías ya existentes en el sistema.
Adelaida Fachina, Jaquelina Attara, Lorena Pagani, Eugenio Arnejo y Viviana Peralta