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Los Ibáñez, dos hermanos que fueron asesinados en tres años

Destino sangriento. A El Huevo lo mataron en 2011 en Villa Gobernador Gálvez y la semana pasada apareció muerto Ariel en un camino rural de la comuna de Alvear.

Lunes 10 de Noviembre de 2014

Hace poco más de una semana el cadáver de un hombre de 40 años apareció tirado sobre un camino que une Villa Gobernador Gálvez y Alvear. Tenía un balazo en la nuca, 2 mil pesos en el bolsillo y su celular. Se llamaba Ariel Abel Ibáñez, tenía 40 años y era oriundo de barrio Tablada, donde vivía.

Poco antes de que lo asesinaran, Ibáñez había salido de su casa manejando su Honda Twister 250 roja, moto que aún no apareció. "Todas las hipótesis están abiertas, aunque el hombre era choro viejo. Y a un choro viejo es difícil ganarle la espalda y pegarle un tiro en la nuca. Ibáñez conocía a su matador", indicó una fuente allegada a la pesquisa en manos del fiscal de Homicidios Pablo Pinto.

Pero para el mundo del hampa Ariel Abel Ibáñez no fue un muerto más. Era hermano de otro personaje conocido de Tablada: Oscar "El Huevo" Ibáñez, asesinado cerca del frigorífico Swift de Villa Gobernador Gálvez en 2011.

En los tiempos en los que los delincuentes no habían diversificado su producción, El Huevo se ganó un espacio en las crónicas policiales a partir de los dichos de vecinos e investigadores que lo describían como "gerente narco" ligado a los hermanos "El Gordo Teto" y "Chamala" V. Pero también como pariente político y compañero de camino de otro hampón de las calles de Tablada como supo ser Guillermo "Torombolo" Pérez.

Tres años atrás. El Huevo Ibáñez tenía 41 años cuando fue asesinado el 30 de mayo de 2011 junto a Oscar Balbuena, de 23. Habían ido hasta Polonia y Cambeiras, una cuadra al este de una estación de servicios GNC que se levanta frente a la Circunvalación en una Ford Eco Sport gris. La misma en la que solía moverse Ibáñez desde que había recuperado la libertad después de que lo excarcelaran en marzo de 2011.

Ese lunes, alrededor de las 15.30, retumbaron al menos cuatro disparos. Ibáñez recibió dos impactos. Corrió un par de cuadras hasta que se desvaneció y lo llevaron a un hospital donde murió. Balbuena recibió dos balazos, uno de ellos en el corazón, y murió abrazado a una columna.

En la calle se escuchó decir que a Huevo lo mataron con su propia arma. La investigación de estos asesinatos transitó, como habitualmente sucede en estos casos, vía muerta.

Ibáñez había recuperado la libertad en marzo de 2011 por una decisión de la Sala I de la Cámara Penal, que lo excarceló aunque confirmó su procesamiento por escapar a toda velocidad de la policía a bordo de un Mini Cooper modelo 2010. Aquella fuga se inició cerca de las 17 del 11 de enero de ese mismo año, cuando desde una casa de Seguí al 100 llamaron a la policía para denunciar que en ese sector de Tablada alguien apodado El Huevo había amenazado a un joven con un arma de fuego.

Efectivos del Comando Radioeléctrico lo detectaron a bordo del Mini Cooper y se inició una veloz persecución hasta que Ibáñez perdió el control al intentar superar un colectivo en el bajo Ayolas. Estaba evadido de la cárcel de Riccheri y Zeballos por quebrantar un régimen de salidas transitorias.

En 2007 Ibáñez había logrado captar a un grupo de pibes de reconocida puntería como Milton Damario, "Tapón", "Pichicuita", "Luchi", "Petaco" o "Jony". Con El Huevo también se codearon los apodados "Culín", del que era medio pariente, y Germán "El Peligroso" Armanino.

Un tiro en la nuca. Ariel Abel Ibáñez tenía un perfil más bajo que su hermano y sus apariciones en los medios fueron de menor calibre. En julio de 2004 junto a otros cuatro privados de la libertad se fugaron de la alcaidía de la Unidad Regional IV de policía, con asiento en Casilda. Huyeron a través de un boquete que hicieron en la parte superior de una de las viejas y descascaradas paredes del pabellón A del penal.

Un año y medio más tarde, en diciembre de 2005, Ariel Ibáñez fue condenado a cinco años de prisión en una causa abierta por haber asaltado a dos taxistas en menos de 24 horas. Según la investigación que terminó en juicio Ibáñez fue seguido a prudente distancia por el primer tachero que había asaltado. Este se comunicó por radio con la policía y posibilitó la detención del ladrón en el momento exacto en que cometía el segundo atraco. Su última detención registrada fue en la alcaidía de la Jefatura hace un año y medio.

El sábado 1º de noviembre, un día desapacible con llovizna intermitentes, Ariel Ibáñez salió de su casa en el pasaje Villar al 200, en Tablada, conduciendo su Twister roja. Estaba vestido con ropa deportiva. A las 18, un automovilista que circulaba por un camino de tierra que conecta Alvear y Villa Gobernador Gálvez en inmediaciones del puente de la ruta provincial S-24 distinguió el cuerpo sin vida del hombre.

Efectivos de la subcomisaría 8ª acudieron a la escena del hecho. La víctima tenía perforado el cráneo con orificio de ingreso por la nuca. Si bien no llevaba documentos, entre sus ropas hallaron un teléfono celular en el que había varias llamadas perdidas.

"Su hermana lo había llamado varias veces para localizarlo", explicó un portavoz de la pesquisa. En el bolsillo llevaba 2 mil pesos, según confirmó un vocero de la causa. En la escena del crimen los peritos de la Policía Científica no recogieron vainas servidas ni plomos por lo cual hasta el momento no se pudo determinar el calibre del arma con que fue ejecutado.

Los Monos: revocan prisión preventiva para imputado

Uno de los procesados en la causa de Los Monos fue liberado luego de una audiencia de apelación en la cual, por otra parte, no fue concedido el pedido de nulidad las actuaciones que había presentado la defensa. Walter Daniel Jure, un hombre de 35 años con antecedentes por narcotráfico que estaba con arresto domiciliario, sigue procesado y vinculado a la causa en libertad aunque el juez ordenó que se dispongan restricciones para sus movimientos.

Condenado por hechos de narcotráfico hace más de una década, Jure se entregó a fines de febrero en el marco de la causa contra la Banda de Los Monos. Al ser indagado negó los delitos que se le atribuían como presunto miembro del grupo al que se imputa de homicidios, abusos de armas, extorsiones y amenazas. Para Vienna hay escuchas que demuestran el vínculo de Jure con el prófugo Ramón "Monchi Cantero" Machuca, de quien recibía órdenes.

Al procesar a Jure en septiembre, el juez consideró clave la declaración de un testigo protegido que dijo, entre otras cosas, que "le compraba la mercadería a Monchi".Así, Jure fue procesado por asociación ilícita en una resolución que le adjudica "la función de venta de drogas a las órdenes de Ramón Ezequiel "Monchi" Machuca, quien lo proveía del material de venta". Pero en ese rol que le endilgaron su abogado Marcelo Martorano encontró un argumento para apelar el procesamiento por una cuestión de jurisdicción.

"Si el único elemento es reprocharle el rol de vender droga en la banda, el juez está interviniendo en una jurisdicción impropia. El narcotráfico es un delito federal. A otros miembros se les endilga esos delitos que, según los tribunales de alzada, están bien sustentados al ser en concurso real con otros violentos que son de competencia provincial. No es el caso de mi pupilo", fundamentó al conocer el procesamiento.

Apelación. La apelación se dirimió días atrás en una audiencia presidida por el juez Daniel Acosta, quien rechazó el planteo de incompetencia y ratificó el procesamiento de Jure. Pero además decidió revocar la medida de arresto aunque ordenó que se disponga "otra forma de sujeción al proceso distinta de prisión preventiva", lo cual dejó a consideración del juzgado de Instrucción que corresponda.

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