Los honestos no se involucran
En los últimos días y a raíz de las informaciones internacionales, en modo especial ligadas a nuestra Sudámerica, nos hemos desayunado con que tres de las naciones limítrofes con Argentina (Brasil, Uruguay y Chile) ostentan un crecimiento social envidiable, por el acierto de sus programas

Domingo 11 de Octubre de 2009

En los últimos días y a raíz de las informaciones internacionales, en modo especial ligadas a nuestra Sudámerica, nos hemos desayunado con que tres de las naciones limítrofes con Argentina (Brasil, Uruguay y Chile) ostentan un crecimiento social envidiable, por el acierto de sus programas

económicos. ¿Y nosotros qué? Cada día peor. Pasan los meses, los años, las décadas y seguimos como la formación de un tren en vía muerta. Lo nuestro se parece a ese juego donde se avanza dos casilleros y tras cartón se retrocede cinco, y así infinitamente. Pero, ¿por qué? Si no lo sabe se lo explico: ocurre que las personas lúcidas y decentes, que las hay por cientos de miles en nuestro país, al ver este panorama aterrador en todo sentido prefieren abstenerse de participar, a no ser en lo que atañe a su propia familia. ¿Quién podría involucrarse por ejemplo en una nación donde la Justicia, uno de los pilares esenciales de la convivencia, "literalmente no existe". Todos hemos asistido a hechos aberrantes como la entrega "regalada" de los recursos naturales, la aduana paralela, el famoso blindaje económico de los ‘90 y tantos desfalcos más. Y que pasó con sus responsables… las causas, como la caída de un castillo de naipes, prescriben una tras otra. ¿Y entonces...?

Felipe Demauro

felipedemauro47@gmail.com