Miércoles 25 de Febrero de 2009
Quienes llevaron a cabo actividades diarias tuvieron entre un 30 por ciento y un 50 por ciento menos riesgo de perder la memoria, según un estudio estadounidense. Entretenerse con un hobby como leer un libro, tejer, coser, e incluso jugar en la computadora podría retrasar la pérdida de la memoria, afirma el informe publicado en la página web BBC Mundo.
Mirar televisión, sin embargo, no cuenta. Por el contrario, pasar períodos largos de tiempo frente a la TV podría acelerar la pérdida de memoria, expresan los investigadores.
El estudio, llevado a cabo en la Clínica Mayo, en Minnesota, Estados Unidos, será presentado durante la conferencia anual de la Academia Estadounidense de Neurología en abril.
Los científicos compararon a casi 200 personas de entre 70 y 89 años con discapacidad cognitiva leve (o pérdida de memoria diagnosticada) con un grupo de 1.124 personas que no tenía discapacidades.
La discapacidad cognitiva leve suele ser un estado entre el proceso normal de envejecimiento y discapacidades más graves de demencia o Alzheimer. A menudo este estado incluye problemas de memoria asociados con la enfermedad de Alzheimer, pero no muestra muchos de los otros síntomas asociados con demencia grave. Sin embargo, no todas las personas que sufren pérdida leve de memoria desarrollan Alzheimer.
En el estudio, los voluntarios respondieron un cuestionario sobre sus actividades diarias durante el año previo y cuando tenían entre 50 y 65 años de edad.
Los resultados mostraron que aquellos que en sus años medios (50 a 65) habían estado ocupados leyendo, jugando en la computadora o participando en manualidades como tejido, cerámica o costura, tuvieron 40 por ciento menos riesgo de sufrir problemas de memoria.
Los que habían realizado esas mismas actividades en años posteriores, mostraron una reducción de entre 30 por ciento y 50 por ciento en el riesgo.
También se encontró que aquellos que habían mirado televisión durante menos de siete horas cada día mostraron 50 por ciento menos probabilidades de tener pérdida de memoria que los que habían pasado más de siete horas mirando la pantalla.
"Este estudio es emocionante porque demuestra que envejecer no necesariamente debe ser un proceso pasivo", afirma el médico Yonas Geda, neuropsiquiatra que dirigió el estudio.
Según el científico, el estudio demuestra que simplemente con participar en ejercicios cognitivos podemos protegernos contra futuros problemas de memoria. Advierte, sin embargo, que estos resultados son preliminares.
Calculan que hay unas 24 millones de personas viviendo con demencia en el mundo. Por eso hay una necesidad urgente de encontrar formas para prevenir esta enfermedad. "Ejercitar el cerebro aprendiendo nuevas habilidades, o solucionando crucigramas o rompecabezas, y hasta aprender un idioma, puede ser divertido", afirma Sarah Day, de la Sociedad de Alzheimer en el Reino Unido.