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Los grandes empresarios delinean su nuevo modelo económico hacia un nuevo ciclo

"La crisis no es el momento para el cambio, es el momento para la reacción", enfatizó Estanislao Bachrach, el neurocientífico de moda que capacita sobre liderazgo e innovación.

Domingo 26 de Octubre de 2014

"La crisis no es el momento para el cambio, es el momento para la reacción", enfatizó Estanislao Bachrach, el neurocientífico de moda que capacita sobre liderazgo e innovación en la Universidad Torcuato di Tella, al abrir las sesiones plenarias de debate del 50º Coloquio anual de Idea que se realizó esta semana en Mar del Plata. Y los empresarios, ya dan cuenta de que van por ese camino. Con una clara determinación de hacer ajustes sobre un modelo económico con el cual la mayoría de los sectores se vio favorecido en la última década, fijaron pautas que están basadas esencialmente en tres pilares: reducir la carga impositiva, frenar la intervención del Estado en el mercado y regularizar la situación de la deuda pública para facilitar el ingreso de fondos a través del crédito externo o de las inversiones.

Justamente esa "reacción" a la que hacía referencia Bachrach fue producto de una señal de alerta que los propios empresarios dejaron expresada en la encuesta de expectativas que todos los años difunden en el coloquio, y que muestra el termómetro con el cual miden la temperatura ambiente de la economía del país. En el relevamiento, el 52 por ciento consideró que disminuirá su rentabilidad (31 por ciento levemente y 21 por ciento significativamente) y un 28 por ciento cree que no se modificará, que en síntesis indica que en los próximos doce meses o pierden plata o no ganan más. Algo que pensaban sólo el 41 por ciento en octubre del año pasado.

La agenda. Y cuando se sondean los argumentos para explicar esta situación, desde el punto de vista del sector que reúne a las grandes empresas de la Argentina, las razones se ubican más hacia el lado de las decisiones políticas que hacia las propias potencialidades que tiene el país. Entre los principales factores que esgrimieron como claves para aumentar la competitividad del país luego de la educación, hablaron de una "reforma impositiva, un resguardo de la propiedad privada y de un acuerdo con los organismos internacionales de crédito". Factores que, en el segundo caso, crecieron más de 30 puntos en las preferencias desde junio de este año.

El coloquio de Idea fue una caja de resonancia de los reclamos contra las regulaciones oficiales a la actividad privada, que van desde iniciativas aprobadas en el Congreso como la ley de abastecimiento hasta reglamentaciones más específicas como los permisos de exportación (ROE) o las restricciones a las importaciones y la administración del mercado cambiario. En ese punto, los empresarios no hacen mayores diferencias y las cuestionan con la misma virulencia. "No estamos en contra que un gobierno elegido por el pueblo plantee su visión de país, pero sí de que las modificaciones que se basen en premisas falaces que desafían la realidad y el sentido común, suprimiendo el diálogo y el disenso y etiquetando a los que no están de acuerdo como enemigos del país y de sus conciudadanos", dijo sin eufemismos el titular de Idea, Miguel Blanco, al iniciar las sesiones de debate, haciendo referencia a la "imposición de leyes que aumentan el híper presidencialismo".

El titular de la Unión Industrial Argentina, Héctor Méndez, fue claro al respecto. "Vamos a seguir con el reclamo ante la justicia por la ley de abastecimiento", confirmó y aclaró "es lo que nos toca, no lo que nos gusta". Ese papel incómodo al que hace referencia es el mismo que considera les hace jugar el gobierno a los empresarios. "En lo personal le critico a estos diez años de gobierno kirchnerista haber partido al país abismalmente entre los que están a favor y los que están en contra, lo que rompió, entre otras cosas, relaciones con el exterior que son difíciles reconstruir", indicó.

Pronósticos. Con un diagnóstico coincidente de una economía frenada, una inflación del 40 por ciento anual para este año, default de la deuda pública e inversiones paradas, los empresarios miran con escepticismo el 2015 y empiezan a enfocarse hacia 2016 y en la próxima gestión. En los pasillos de Idea todos acordaron con esta foto pero muy pocos se animaron a arriesgar un fin de ciclo kirchnerista. "No sería tan temerario", reconoció un alto ejecutivo de una empresa de primera línea con presencia en la región. De todos modos, el coloquio fue el desfile de candidatos de la oposición como Hermes Binner, Ernesto Sanz, Sergio Massa y Julio Cobos. Incluso a nivel local, el senador y candidato a gobernador Miguel Lisfchitz y la intendenta Mónica Fein participaron activamente de las dos primeras jornadas del encuentro.

"No podemos seguir teniendo políticas de parche continuo", señaló Juan José Aranguren, presidente de Shell Argentina. El empresario que ganó chapa enfrentando a Guillermo Moreno pidió políticas de largo plazo y cargó contra la ley de hidrocarburos. "No se dieron los consensos necesarios y será tarea del próximo gobierno reformularla", ordenó.

También se introdujo en un tema que desveló a los empresarios en Idea, como es el de la disponiblidad de dólares para enfrentar el pago de importaciones y el mercado cambiario en general, entre otras cosas el déficit que provoca el sector energético en la balanza comercial. "Estamos en una situación complicada, fundamentalmente porque tenemos que disponer de divisas escasas para abastecer un déficit energético de 12 mil millones de dólares por año", indicó.

Los cuestionamientos a la marcha del modelo surgen esencialmente por la contracción en el ciclo de crecimiento y por las medidas oficiales que el gobierno nacional adoptó frente a esta situación. Mientras hace unos años la salida hacia arriba era siempre el mercado interno ahora las empresas comprueban que ese salvavidas de flotación tiene poco aire. "Veníamos de muchos períodos en los que el mercado interno era el motor del movimiento pero en esta ocasión, y por segunda vez consecutiva, ya no hay expectativa sobre esto", explicó Eduardo D'Alessio al presentar la encuesta de su autoría. Frente a esto, "los objetivos están puestos ahora en mejorar los factores internos, como procesos y costos,", agregó.

De hecho, un 42 por ciento los empresarios ven para el próximo año una caída de las ventas (frente al 14 por ciento del año pasado en el mes de octubre) y un 39 por ciento cree que este indicador no se modificará.

Pero lejos del piso de 2001, en este momento el cambio de rumbo para los empresarios viene de la mano de decisiones políticas que no esperan realice la gestión de Cristina de Kirchner. "La gente tiene una expectativas buena de inversión a partir de 2016, aunque habrá que ver qué pasa en 2015", auguró el economista Orlando Ferreres, para quien sería positivo un acuerdo por el tema de la deuda para despejar la incertidumbre en este período de transición.

"El país tiene potencial pero la rentabilidad no es sostenible con la gran presión tributaria que hace cometer errores en materia de sustentabilidad", dijo el empresario minero Xavier Costantini, director de McKinsey Chile quien también pidió "previsibilidad".

Desde el sector agropecuario, Ricardo Negri, responsable de I D de Aacrea, llamó a fortalecer el crecimiento de la Argentina para alcanzar una meta que siendo pesimista permitiría pensar en 155 millones de toneladas de producción para 2020.

Los dirigentes de la mesa de enlace agropecuaria también se sumaron al debate en Idea. Y sólo hicieron un balance negativo de la última década. Rubén Ferrero, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) aseguró que la única salida posible para revertir la caída de rentabilidad del sector es "bajar la presión tributaria y regularizar los mercados, evitando seguir con la intervención a través de los registros de exportación ROE". El titular de Sociedad Rural (SRA), Miguel Etchevere, coincidió en demandar "una modificación del tipo de cambio vía eliminación de retenciones y sacar los ROE".

"A la caída generalizada de la industria ahora se sumó el sector bancario y la actividad financiera que venía creciendo al 15 por ciento en términos reales y está cayendo entre el 7 y 8 por ciento en términos reales", precisó Ferreres.

Pero el presidente y CEO del banco HSBC, Gabriel Martino, consideró que la última década le permitió al sector capitalizarse. "Hoy estamos con muy buena salud para lo que se viene", dijo.

Industria. Para el sector industrial, el resentimiento del mercado interno es una señal de alerta. Carlos Vaccaro, gerente de asuntos externos de Acindar, explicó que el sector de los aceros largos evolucionó en producción y consumo a partir de 2004. Andrea Dala, gerente de comunicación externa de la compañía, explicó que tras 2001, el crecimiento del 8 por ciento del PBI por elasticidad generó un crecimiento mayor de la construcción".

Aunque ese ciclo comenzó a mostrar señales de alerta desde 2008, la compañía del grupo Arcelor Mittal está invirtiendo más de 100 millones de dólares en un nuevo tren de laminación." Si miramos la coyuntura nos pegamos un tiro en el pie, pero como apostamos al largo plazo hay que saber navegar en aguas turbulentas", dijo Vaccaro .

Los ejecutivos de la compañía fueron menos alarmistas respecto de la disponibilidad de divisas, pese a que se trata de un sector netamente importador de insumos. "Nunca tuvimos problemas, siempre pudimos administrar la situación y además todos en el gobierno saben que si no se produce acero se para el resto de la producción", dijo.

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