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Los goles siguen ausentes en Newell's

La falta de gol es un mal de todos. Newell’s no está exento de eso y lo padece. En las dos fechas pasadas faltó la definición y, en gran parte, lo pagó caro. No es el único déficit de este equipo de Gerardo Martino, pero sí uno de los puntos fundamentales.

Lunes 05 de Marzo de 2012

La falta de gol es un mal de todos. Newell’s no está exento de eso y lo padece. En las dos fechas pasadas faltó la definición y, en gran parte, lo pagó caro. No es el único déficit de este equipo de Gerardo Martino, pero sí uno de los puntos fundamentales. No se debe recaer sólo en ese aspecto, porque también hay otros puntos endebles que deben repararse. Aunque lo cierto es que los partidos se definen con goles y eso es lo que no abunda en el Parque. No es de ahora, sino de hace un largo tiempo. Y hoy se paga con altos intereses. En cuatro fechas sólo marcó dos en las dos primeras fechas y que le permitieron sumar los cuatro puntos que marca la tabla de posiciones, pero en las dos últimas no convirtió y dejó los seis puntos en el camino.

  A esta altura en el campeonato pasado había marcado cuatro, aunque después del choque con el pirata con victoria en Córdoba el equipo se lanzó a un tobogán que lo dejó en la fecha 19 en el penúltimo lugar redondeando una magra campaña. Con el halo del Tata toda esa situación quedó en stand by en el inicio y se disimuló con los gritos que pegó Maximiliano Urruti en las primeras jornadas, que le permitieron a la Lepra sumar cuatro puntos de seis posibles. Las dos caídas consecutivas, una previsible fuera de casa frente a Boca, dejaron al descubierto otra vez el mal del pasado.

  El viejo problema de antaño y del presente. Hace falta precisión en los metros finales y contundencia cuando aparece el momento. Nunca se debe dejar de lado que los encargados de definir también deben ser asistidos, pero cuando eso ocurre no se puede perdonar. Frente a Argentinos si Ñuls no ganó con holgura fue por errores propios. Y el viernes ante Belgrano también tuvo sus chances, una clarísima de Noir y la pelota murió en las manos de Olave. Otra lo tuvo a Figueroa como protagonista y el arquero pirata logró manotearla.

  El armado táctico que pergeñó el Tata es manejar la pelota y llegar por abajo. No sólo que tenga responsabilidad el nueve de convertir, sino que también los volantes puedan aportar a la causa. Pérez, Figueroa y compañía deben también ayudar para cubrir esta necesidad, pero hasta ahora se falló en el intento. Y si no hay goles será difícil que los leprosos puedan saltar de a tres escalones en la escalera del Clausura.

  “Hay que corregir todos los errores que hemos cometido, sobre todo a nivel colectivo, porque individualmente tenemos mejores y peores partidos. Esto recién empieza, no estábamos tan bien en los primeros dos partidos y no estamos tan mal ahora en los últimos dos”, razonó el DT. Y por ahí pasa la cuestión. Lo prioritario para los leprosos será levantar el vuelo futbolístico para que después lleguen esos goles tan necesarios para alzar la cabeza en el campeonato y mantenerse fuera de la zona de riesgo.

  Newell’s tiene que borrar todo lo hecho en las dos últimas semanas, barajar y dar de nuevo. No hay espacio para los lamentos y sí tiempo para resurgir. Todo dependerá de la reacción interna.

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