Viernes 09 de Enero de 2009
La primera noticia que leí el pasado lunes es referida a los créditos para adquirir vehículos cero kilómetro. Es una noticia alentadora que demuestra que un gobierno progresista alienta el consumo de los ciudadanos promoviendo, al mismo tiempo, a las industrias a conservar el nivel de empleo. Recuerdo que mi primer cero kilómetro lo adquirí con un crédito de esta naturaleza, bajo el ministerio de Adalbert Krieger Vasena, en el año 1971. No es que compare al actual gobierno con aquel ministro, tachado de reaccionario; aquellos créditos eran diferentes, eran créditos personales que podían aplicarse a compra de automóviles, mobiliario, compra y/o reformas de inmuebles. A media mañana de este mismo lunes recibo la factura de Litoral Gas, y observo que el total a pagar dobla los consumos (cargo fijo más gas consumido), incluyéndose impuestos tan inexplicables como "impuesto sobre crédito y débitos en cuenta corriente-transporte", "idem-distribución". Si de esta nota alguien quiere observar algún ánimo político, debe detenerse en el título: "Los gobiernos y las crisis", porque la presión fiscal sobre mi bolsillo la ejercen los tres ámbitos: nacional, provincial y municipal, según se desprende de la factura. Como consecuencia le digo al gobernador Binner, que está solicitando la suspensión de las retenciones por la emergencia, que suspenda los ingresos brutos para predicar con el ejemplo y pida la rebaja del impuesto al valor agregado, medida de efectos más universales.
Rodolfo Mauricio Botta