Lunes 23 de Febrero de 2015
El Papa Francisco le dijo ayer a la canciller alemana Angela Merkel que "los gobernantes deben cuidar a los pobres", durante una audiencia privada en el Vaticano, donde también habló de la lucha contra la pobreza y el hambre, los programas de vacunación en Africa y la defensa del medio ambiente.
Durante los 40 minutos que duró la audiencia privada en el Vaticano ?que había pedido la dirigente germana y en la que se habló de "la situación de Europa" y de la búsqueda de "una solución pacífica al conflicto en Ucrania"?, la Dama de Hierro de la Unión Europea mantuvo una sonrisa casi nerviosa y, según los presentes, se mostró curiosa de saber qué piensa el Pontífice de la actualidad política mundial y de la agenda de la próxima reunión del G-7 (7 y 8 de junio en Baviera).
Intercambiaron regalos. Si bien oficialmente se supo poco del cara a cara entre Jorge Mario Bergoglio y la canciller alemana, los regalos que se intercambiaron el líder de la Iglesia Católica y la presidenta de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania ofrecieron una interesante clave de lectura para hipotetizar qué se dijeron.
Merkel, hija de un pastor luterano y miembro de la Iglesia Evangélica, le dio a Francisco un sobre blanco con una donación destinada a los hijos de los refugiados que huyen del conflicto en Medio Oriente y un estuche con unos CD del compositor alemán y protestante Johann Sebastian Bach.
Por su parte, Francisco le obsequió a la dirigente de 61 años una medalla de su pontificado: "Me gusta donarla a los gobernantes porque está representado San Martín (de Tours) que se sacó su capa para cubrir a un pobre y la labor de ellos (por los gobernantes) es proteger a los pobres". Agradeciendo el regalo, Merkel contestó: "Nosotros tratamos de hacer lo mejor que podemos".
Por si no le quedaba claro el mensaje, el ex arzobispo de Buenos Aires también le regaló a "la mujer más poderosa del mundo", según la revista estadounidense Forbes, una traducción en alemán de la "Evangelii Gaudium", la primera exhortación apostólica de Francisco publicada en noviembre de 2013.
En el "Evangelio de la Alegría", el Papa describe las injusticas que provoca el capitalismo y en el capítulo 56, por ejemplo, critica duramente un sistema en el que "mientras las ganancias de unos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz" y asegura que "este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía de los mercados y la especulación financiera".
Mientras se espera que hoy se conozcan las reformas que Grecia llevará adelante para que, después de ser aprobadas por la Troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional), se extienda por cuatro meses el rescate financiero al país, los analistas interpretaron el mensaje de Bergoglio como un llamado para que Merkel y los organismos económicos europeos dejen de exigir recortes a los helenos y les den un respiro para que salgan de una crisis que, según la encíclica del pontífice argentino, fue provocada por las políticas de austeridad apadrinadas por los mismos que hoy siguen exigiendo más y más ajuste.
Contra la mafia. Ante peregrinos del municipio de Cassano allo Jonio, en Calabria (sur de Italia), la región madre de la SINGLE_RIGHT_QUOTENdrangheta (la mafia calabresa), el Papa Francisco llamó a las personas que eligieron "el camino del mal" y que forman parte de organizaciones criminales a convertirse y a expresar "un claro y público" arrepentimiento y una férrea voluntad de servir al bien.
"A quienes eligieron la vía del mando y están afiliados a organizaciones de la mala vida les renuevo la urgente invitación para convertirse", aseguró Jorge Mario Bergoglio durante la audiencia en el Vaticano.
En el aula Pablo VI, el pontífice argentino subrayó la distancia que existe entre la mafia y la religión y sus ritos sagrados: "Los gestos externos de religiosidad que no van acompañados de verdadera y pública conversión no bastan para acreditar como creyentes a aquellos que, con la maldad y la arrogancia típica de los criminales, hacen de la ilegalidad su estilo de vida. No pueden llamarse cristianos y violar la dignidad de las personas", aseguró.
El pontífice alentó a los calabreses a impedir, junto a las instituciones, que su tierra sea objeto "irremediablemente" de "los intereses mezquinos" de las organizaciones criminales.
Francisco tiene esperanza de que Argentina "no se mexicanice"
El Papa Francisco expresó ayer que espera que la Argentina esté "a tiempo de evitar la mexicanización", en referencia al avance del narcotráfico, en una carta que le envió al titular de la organización la Alameda y legislador porteño, Gustavo Vera.
La Alameda difundió esta tarde una respuesta que envió el Papa a una carta de Vera, en la que le informaba sobre "el crecimiento sin pausa del narcotráfico y las próximas denuncias" de la organización, dijo en un comunicado de prensa.
"Veo tu trabajo incansable a todo vapor. Pido mucho para que Dios te proteja a vos y a los alamedenses. Y ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización. Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror", mencionó el pontífice, según el texto difundido por la Alameda.
Francisco se despide mencionando que estaba partiendo desde el Vaticano por "una semana a hacer Ejercicios Espirituales con la Curia Romana".
"Una semana de oración y meditación me hará bien", finaliza, tras lo cual se despide, como es habitual, pidiendo que lo recuerde en sus oraciones y con bendiciones.
Recibió a Domínguez. Por su parte, el embajador argentino ante el Vaticano, Eduardo Valdés, ratificó que el Papa Francisco se reunió durante 40 minutos con el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y en una audiencia pública con familiares de víctimas del atentado a la Amia, dos hechos que fueron puestos en duda y minimizados por el diario Clarín, respectivamente.
Consultado sobre los temas tratados entre Francisco y Domínguez, Valdés respondió: "Yo prefiero que eso lo cuente el Vaticano, pero el análisis fue sobre la situación argentina, de lo que estaba pasando en esas horas, en esos días (la reunión fue el lunes 15), no otra cosa. La reunión no sólo existió sino que la preocupación del Papa por la Argentina está clara".