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Los errores se pagan caro

Rosario se equivocó mucho y Tucumán aprovechó esos “regalos” para conseguir su décimo título.

Domingo 01 de Diciembre de 2013

La amarga sensación de una nueva oportunidad perdida volvió a estar presente en el paladar rosarino. Tucumán se impuso 33-20 en la final y se consagró campeón de la LXIX edición del Campeonato Argentino, sumando así su décima corona.

   Las victorias y las derrotas tienen un porqué. En el caso de Rosario podría esgrimirse que ayer tuvo puntos flojos que no lo dejaron mostrar en su plenitud (mérito también del equipo tucumano que nunca abandonó su libreto), que padeció un poderoso scrum tucumano y que cometió un sinfín de imprecisiones que derivaron en puntos en contra.

   El equipo del Ñandú tuvo un arranque prometedor. Intentó convertirse en el protagonista excluyente, pero le faltó profundidad y definición para establecer en el marcador lo que insinuaba en la cancha. En ese contexto, Tucumán pegó primero y lo hizo aprovechando una pelota recuperada que dejó a toda la defensa rosarina a contrapierna y anotó el primer try del partido. Lejos de amilanarse Rosario siguió buscando y descontó con dos penales de Patricio Fernández.

   No sin sacrificio volvió a ponerse a tiro, pero así como había logrado emparejar las cosas, volvió a equivocarse y a pagarlo. El wing Augusto López, en una jugada individual, desparramó a la defensa rosarina y apoyó bajo los palos para señalar la segunda conquista naranja, que así dejó bien en claro que aceptaría todo tipo de regalos.

   Así el partido comenzó a hacerse cuesta arriba. Sólo el pie de Patricio Fernández mantenía las ilusiones de Rosario que llegó a ponerse a tiro (12-14), pero que no supo cuidar esa mínima diferencia con la que podría haber soñado con sacarle la gorra al conjunto norteño.

   Cualquier ilusión quedó sepultada en el segundo tiempo. Javier Rojas sumó dos penales y estiró la diferencia, aunque el partido comenzó a definirse cuando Macario Villaluenga consiguió el tercer try naranja. Fue un mazazo para las intenciones de un Rosario aturdido y bien contenido por su rival.

   El try de Fantín le dio vida al equipo del Ñandú, que intentó reaccionar con arrestos individuales. Con mucha actitud y mucho corazón intentó jugar cada pelota que tuvo, pero Tucumán durmió el partido y con el reloj en contra el local poco pudo hacer. Así el título viajó al NOA y toda la gloria fue para los de camiseta naranja.

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