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Los ecuatorianos eligen presidente con Rafael Correa como favorito

Unos 76.200 policías y militares están encargados de resguardar el sufragio. Los sondeos auguran un contundente triunfo del mandatario en primera vuelta. Un banquero le disputa el poder.

Domingo 17 de Febrero de 2013

Alrededor de 11,7 millones de ecuatorianos sufragarán hoy para designar presidente, vice y 137 congresistas de la Asamblea Nacional (Parlamento unicameral) para el período 2013-2017, con un marcado favoritismo del mandatario socialista Rafael Correa. Correa —quien acumula seis victorias electorales en línea desde que asumió el poder, el 15 de enero de 2007— lidera la intención de voto según tres encuestas que le dan entre 48,2 por ciento y 61,5 por ciento, muy por encima del banquero Guillermo Lasso, su principal rival. Con ello, el jefe de Estado sería reelegido en primera vuelta, como ya lo fue en 2009 en comicios anticipados tras promulgarse una nueva Constitución.

Para ganar en primera vuelta, es necesario que un candidato obtenga el 50 por ciento de los votos válidos o el 40 por ciento más una ventaja de 10 puntos sobre el inmediato contendor. Si nadie obtiene dichos porcentajes debe haber segunda vuelta el 7 de abril entre los dos candidatos más votados. En estos comicios se elegirán también cinco legisladores para el Parlamento Andino, en el que también participan representantes de Bolivia, Perú y Colombia. Lasso, del movimiento derechista Creando Oportunidades (CREO) y que aparece con entre 9 por ciento y 15 por ciento de la preferencia, es uno de los siete aspirantes que buscan llegar al Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo.

Los otros presidenciables son el derrocado ex mandatario Lucio Gutiérrez (2003-2005), los izquierdistas Alberto Acosta y Norman Wray (ex aliados de Correa ahora en la oposición), los derechistas Mauricio Rodas y Alvaro Noboa (magnate que ya pretendió el cargo cuatro veces, en tres de las cuales fue finalista) y el pastor evangélico Nelson Zavala.

Durante la campaña que se inició el 4 de enero, Correa —amigo y aliado incondicional del convaleciente presidente venezolano Hugo Chávez— llamó a sus simpatizantes a "derrotar en las urnas a los conspiradores para hacer irreversible la revolución ciudadana", como denomina a su proceso político. "Apóyenme para poder seguir cambiando el país", agregó el mandatario, quien vaticinó una derrota de la oposición y expresó que necesita una "mayoría contundente" en el Congreso unicameral, en el que su movimiento Alianza País tiene el principal bloque pero sin ser mayoría. Entretanto, el banquero no da su brazo a torcer y afirma que disputará el ballotage y derrotará al gobernante. "Ya estamos en segunda vuelta", manifestó.

Correa, un economista de 49 años y a quien sondeos proporcionan hasta un 80 por ciento de aceptación, es el presidente ecuatoriano que más tiempo se ha mantenido en el cargo tras una década de inestabilidad política y económica en la que el país tuvo siete mandatarios, incluidos tres derrocados: Abdalá Bucaram, en febrero de 1997, Jamil Mahuad, en enero de 2000, y Gutiérrez, en abril de 2005.

Débil oposición. Para sus detractores, ha acumulado demasiado poder, influido sobre otros poderes del Estado, como el Judicial y ha tenido la "suerte" de que sus gestiones fueran acompañadas por altos precios del crudo, la primera fuente de ingresos del país. Sus choques con la prensa le valieron acusaciones de atentar contra la libertad de expresión. Pero lejos de amedrentarse, Correa hizo millonarias demandas contra periódicos críticos, a los que luego perdonó. Ninguno de esos cuestionamientos logró erosionar el inédito apoyo popular que tiene, aunque probablemente deberá agudizar su ingenio en un eventual nuevo período de cuatro años para conseguir los recursos frescos que necesita para cumplir con las promesas que han encumbrado su popularidad.

La fragmentada oposición no ha logrado calar en la población con un discurso que tilda al gobierno de radical y autoritario.

Unos 76.200 militares y policías resguardarán las urnas, de acuerdo con el Ministerio del Interior. La fuerza pública también está encargada de hacer cumplir la prohibición a la venta y consumo de alcohol. Unos 95.400 uniformados están habilitados para votar en Ecuador, donde el sufragio es obligatorio para los mayores de 18 años y optativo a partir de los 16 y después de los 65. De los 15,5 millones de ecuatorianos, un 30 por ciento es indígena.

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