Los duendes azules abandonan su aldea y aterrizan en Nueva York
"Los Pitufos 3D" se estrena el jueves en su versión para cine con nuevos personajes. Las criaturas aparecieron en los 50 y luego tuvieron un enorme éxito televisivo.

Martes 02 de Agosto de 2011

Los Pitufos abandonan la plácida vida de la aldea de hongos y terminan en el Central Park. Así ocurre en el debut de los pequeños personajes en la película "Los Pitufos 3D" que se estrena el jueves. La aventura de los pequeños seres azules que hicieron furor en la década del 90, comienza cuando el hechicero Gargamel persigue a los Pitufos a través de un portal mágico y aterrizan en Nueva York. Ahora ellos deben encontrar la forma de regresar a su aldea antes de que el Gargamel los encuentre.

Así es como de su aldea medieval se encuentran huyendo de un lado a otro de la ciudad, en escenarios tan icónicos como el Castillo Belvedere, la juguetería FAO Schwarz, el Russian Tea Room, el Rockefeller Center y Prospect Park de Brooklyn.

Pero entre tantos seres agradables, se destaca Gargamel con tanta malicia y frustración que resulta cómico. El malvado hechicero es consumido por todo lo que tenga que ver con los Pitufos: sólo piensa en ellos, sólo habla de ellos y todo lo que desea es atraparlos.

Pésimo mago, siempre está pensando las formas más tortuosas de capturarlos y extraer su "esencia", el ingrediente primordial para crear formidables hechizos. Gargamel hará cualquier cosa para atrapar a un Pitufo, incluso seguirlos hasta la Ciudad de Nueva York.

El malo de la película. Hank Azaria interpreta a este hechicero frustrado. "Gargamel es malo y se siente muy orgulloso de eso", dijo Azaria. "Su aspiración es pasar de ser un hechicero mediocre a ser un gran mago. esta es la razón por la que le obsesionan los Pitufos, necesita su mágica esencia azul para ser más poderoso".

Pero la relación de Gargamel con los Pitufos no se explica tan fácilmente. "Creo que odia a los Pitufos porque son una familia feliz y él está solo con su gato. Lo impulsa un antiguo odio. Es un personaje bastante jugoso en varios niveles", comentó el actor.

Su gato Azrael es justamente un personaje más de la historia. Y Azaria descubrió que no sólo debía imaginarse la relación que tenían sino que, como actor significaba un desafío trabajar con un gato. "Deseaba expresar la relación con el gato como una pareja de esposos peleadores", dijo Azaria. "Si le hablás a un gato, esto puede tener sentido... Pero si el gato tiene cierta actitud de aburrimiento con lo que le estás diciendo, es realmente cómico".