Domingo 22 de Julio de 2012
Soy una persona mayor que ha vivido lo suficiente como para haber convivido con muchísimos fracasos de distintos gobiernos.
Es por eso que escribo esta carta inevitablemente larga. Todos han cometidos los mismos errores y por supuesto alcanzado los mismos resultados. Por ejemplo, "un poco de inflación no es malo": el resultado es un desastre que termina con devaluación de la moneda, lo que siempre provoca mas inflación, control de precios, fracaso total. Ni el Perón del 49 pudo con eso, con cientos de inspectores en la calle, ni con la ley contra el agio y la especulación, control de cambio, dólar paralelo, cambio de moneda (pesos ley 188, austral, 1 a 1, entre otros inventos), que siempre pagó el pueblo y el país, que involuciona. Devaluación, tablita, secuestro de depósitos a cambio de bonos, rebaja a las jubilaciones y salarios (13 por ciento), y luego la noticia: se fugan capitales, hay más dólares argentinos fuera del país que adentro. Esto no es verdad, solo pregúntele a su vecino en qué tiene sus ahorros y le dirá que en dólares, allí fueron a parar, ya que la gente no tiene otra forma de guardar algo de dinero en un país donde los gobiernos siempre se lo secuestran de los bancos y si deposita en plazo fijo será como guardar hielo en el horno. La gente de campo invierte en ladrillos, pero hasta esto tiene límite. Ahora bien, sugiero algo distinto y es que en vez de buscar dólares afuera los consiga el gobierno en el país. ¿Cómo? Por ejemplo, nombrando un representante de estos pequeños inversores que rinda la seguridad y garantía de capacidad y honradez necesaria (camporistas abstenerse), manejar pequeños paquetes para invertir por ejemplo en YPF (vaca muerta), en la explotación del recurso que ofrece el río Paraná para la reproducción de peces, en estudiar la forma de producción de energía eléctrica sin daño ecológico (en el Misisippí están poniendo turbinas sumergidas), etcétera. El país tiene capacidad de producir estas turbinas y estoy seguro de que en la imaginación de otros compatriotas habrá seguro muchas ideas más.
Ricardo E. Martínez
riel.mar@hotmail.