Los discursos presidenciales
La cadena nacional de televisión ha conquistado un nuevo espacio que sirve a los propósitos de difundir las novedades impulsadas por el Poder Ejecutivo para reemplazar las ya aparentemente perimidas conferencias de prensa...

Viernes 15 de Junio de 2012

La cadena nacional de televisión ha conquistado un nuevo espacio que sirve a los propósitos de difundir las novedades impulsadas por el Poder Ejecutivo para reemplazar las ya aparentemente perimidas conferencias de prensa, reemplazándolas por informes monocordes y por demás aburridos sobre los sucesos y acontecimientos que sólo interesan al poder y sus designios indiscutidos. Es así que prácticamente de manera diaria la señora presidenta se adueña de los micrófonos para derramar monsergas y críticas mordaces a dichos y hechos que no le convienen políticamente, pero que le sirven para amenizar con ellos sus charlas ante la presencia de sus funcionarios y aplaudidores presentes, que prefieren soportarlas antes que perder sus canonjías, privilegios y otras jugosas prebendas de las que disfrutan a costa del erario público. Estas chanzas bufonescas impropias de hacerse públicas dentro de canales oficiales de comunicación han adquirido desde su invento y que además fueron concebidos para otros menesteres informativos, han tenido ejemplos famosos e históricamente inolvidables en Pepe Arias, Mordisquito o Tato Bores, pero no se ajustan ahora a nuestra circunstancia y menos a cargo de nuestra presidenta, de la que en estos momentos es deseable recibir otros mensajes más constructivos, menos provocativos y más adecuados a la realidad que enfrentamos sin salida. Pero debemos reconocer que desde su propio discurso, se deduce que es conveniente "entregar la posta" antes que colapse el "modelo" y renovando equipos y basados en las reservas morales que poseemos, llegar a ocupar en el mundo el lugar que nos cabe: un país feliz, sin antinomias ni odios, con los mejores cerebros conduciendo y basándonos en la Constitución, con Justicia de verdad, sin ciudadanos condenados a vivir debajo de la línea de la pobreza o la indigencia, y manteniendo el lugar en el mundo por sus recursos naturales correctamente explotados, su riqueza distribuida con equidad y justicia, y con gobernantes que sean reconocidos por su probidad en todos los órdenes.

Carlos Alberto Vallejos DNI 5.974.851