Jueves 14 de Marzo de 2013
Fieles que se lanzaron a la calle festejaron en América latina que los cardenales hayan ido "casi al fin del mundo" para elegir al argentino Jorge Bergoglio como el nuevo Papa, cumpliendo con un viejo anhelo de la región con más católicos del mundo.
"Un latino es más abierto a la persona, un europeo es más cerrado por la misma cultura. Un cambio así con un latinoamericano va a ser muy importante para nosotros, habrá más honestidad", dijo Ana Solís, una jubilada chilena de 75 años, fuera de la catedral metropolitana de Santiago.
Algunos opinaron que la llegada de Francisco no cambiará demasiado la estructura de la Iglesia Católica. "Dejaron ir la oportunidad de renovarse; otra vez eligieron un viejito. Es latino, pero agarraron al más europeo de los latinos", dijo Daniel Villalpando, de 32 años, cerca de la iglesia de la Sagrada Familia en la capital de México.
"Hay una identificación, como mexicano, que el Papa sea latino, aunque la nacionalidad no es importante. Es una edad adecuada, aunque hubiera sido preferible un poco más joven", dijo el mexicano Francisco Javier Siliceo, de 58 años.
Consciente de los escándalos que sitian a la Iglesia, Deise Cristina, una brasileña de 43 años, dijo en la puerta de la catedral de San Pablo: "Estamos afrontando muchos desafíos y rezamos para que el Papa ayude a que nuestros jóvenes vuelvan a la Iglesia".