Los depredadores urbanos
En calle Entre Ríos, entre Santa Fe y San Lorenzo, se está realizando la remodelación que contempla el ensanchamiento y renovación de la vereda de los números pares.

Jueves 31 de Marzo de 2016

En calle Entre Ríos, entre Santa Fe y San Lorenzo, se está realizando la remodelación que contempla el ensanchamiento y renovación de la vereda de los números pares. Forma parte de la intervención “Area Histórica” que llegará hasta avenida Pellegrini. En la cuadra que cité se retiraron los cordones de piedra, se los numeró y se los ha vuelto a colocar cuidadosamente. El agua bendita y el diablo juntos: a pasos de allí, en la esquina, por San Lorenzo, está haciendo lo mismo otra empresa constructora llamada Obring; retiraron los cordones de piedra y los reemplazaron por un tosco cordón de hormigón. Pregunté al encargado de la obra cual era el motivo y me contestó que tenía la directiva de la Municipalidad de retirarlos y llevarlos a un corralón. ¿Es cierto o les resulta más fácil colocar dos tablones, poner unos fierros y rellenar con hormigón? Los cordones de piedra son casi irrompibles; inmigrantes que habitaron nuestra ciudad los colocaron supervisados por personas que se guiaban por urbanizaciones europeas. En el edificio donde nació el Che Guevara, lugar histórico, visitado por argentinos y extranjeros, es una vergüenza: sacaron una parte de los cordones de piedra y los suplantaron por un burdo y feo cordón de hormigón que ya está roto. Traigo a colación otro mal ejemplo: cuando se cumplió el centenario de la Biblioteca Argentina, fue “restaurado” el frente del ingreso que está en Pasaje Alvarez; este sector sólo en ocasiones especiales está abierto el acceso al público. La arquitecta que dirigió la “restauración” hizo sacar una bella enredadera que hacía años que estaba en una pared lateral, hizo arrancar el árbol y la placa que rememoraban el fallecimiento de una empleada muy querida por el personal de la institución. Sólo quedó satisfecho el ego de la arquitecta y de algún funcionario; sólo se pintaron paredes y aberturas. Volviendo al tema de las veredas ¿por qué desde la Municipalidad no se supervisa el arreglo de veredas? El año pasado se “arreglaron” veredas que estaban sanas. Hay mosaicos que ya no se consiguen. ¿Qué hacen los  depredadores de turno (llámese EPE o Aguas Santafesinas)?: utilizan pico y/o masa y rompen los mosaicos, y luego rellenan con un lamentable y feo alisado de cemento. Lo mismo había ocurrido en calle Córdoba de Paraguay a Oroño, y por una carta que me publicaron en este medio, volvieron a colocar los cerca de 1.100 baldosones que habían extraído. EPE y Aguas, ¿no tiene personal idóneo para reparar las veredas, incluso inmediatamente después que reparan desperfectos en lugar que transcurran varios meses? La solución a la conservación de los mosaicos es sencilla: trabajar con una herramienta con disco de acero, sacar uno a uno y luego volverlos a colocar. Que el cuidado del patrimonio histórico sea un objetivo irrenunciable. Campaña sin tregua por la belleza y lucha sin cuartel por educar a los depredadores urbanos. Una parte de los rosarinos usa y arruina nuestra ciudad, otros la cuidamos y la amamos.
Raúl Leani
DNI 5.410.546

El paso de la muerte a la vida

La Pascua simboliza el paso de la muerte a la vida y de la esclavitud a la libertad. Con lo cual este año 2016 en la Argentina, podríamos relacionarla, entre otras tantas cosas y salvando las distancias, con el descubrimiento de las nuevas drogas que curan la hepatitis C y su utilización por primera vez en nuestro país, cuyo resultado está siendo nada menos que “el paso de la muerte a la vida” para miles de personas que poco a poco van logrando iniciar tratamientos que conllevan el 98% de posibilidades de éxito. Todo ello, además, debe ser en el tiempo “el paso de la esclavitud a la libertad” para casi el millón de personas infectadas que logren descubrirla a tiempo, con un simple análisis para los mayores de 35 años, y tratarla si fuera necesario. Para este logro la esperanza de los argentinos radica en el esfuerzo que deben sumar el gobierno con sus políticas de salud y las respectivas obras sociales con su actuación oportuna.
Edith Michelotti
Grupor Hepatitis Roario

Al Hospital Provincial

No conocía demasiado la atención de los hospitales públicos de la ciudad, pero los comentarios que escuchaba solían ser más bien negativos. Sin embargo, al necesitar una cirugía que no podía afrontar de mi propio bolsillo, recurrí al Hospital Provincial. No sólo me encontré con un grupo de excelentes profesionales, que se destacan tanto por sus conocimientos como por su calidez, sino que durante todo el tiempo que debí recurrir para distintas consultas y estudios, asimismo como el día de mi cirugía, comprobé el esmero que pone todo el personal que allí trabaja en la atención, una cuidada limpieza, y en hacer sentir cómodos a los pacientes. Mis sinceras gracias a los doctores Teresa Angelozzi, Iván Bruno, Brenda Ferrero, Emilia de Gaetani, Santiago Bechelli, profesionales de hematología, enfermeros, camilleros, mucamos, y el resto del equipo de cirugía y ginecología cuyos nombres, lamentablemente, no conozco. Una pena que a veces la infraestructura no sea la mejor, y que muchos pacientes no tengan problemas en vandalizar una propiedad que nos pertenece a todos, pero eso no impide que la atención brindada sea óptima. Gracias a todos estos doctores hoy, mi tan largamente esperada y deseada ligadura de trompas es una realidad.
Marisa Haidé Dellamea

Silencio en Anses

Continúo buceando en las profundidades del proceloso mar de la corrupción y la impudicia, y debo llegar a la conclusión de que el único organismo que no registra irregularidades y exhibe una diáfana transparencia durante los avatares de la gestión kirchnerista es la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). El gobierno no responde a nuestros interrogantes. ¿Tiene motivos políticos, económicos, sociales? ¿Hay compromisos ocultos? ¿Hay razones de caja?  Ningún significado tienen los medio millón de juicios en trámite por jubilados que hace más de 10 años vienen pleiteando para que se les reconozca una justa actualización de sus haberes, ni los despojos o saqueos sufridos en la Caja de Jubilados por miles de millones de pesos, ordenados por el Ejecutivo y con la obediencia debida de sus obsecuentes funcionarios. Por lo demás, si se decidiera una variante del procedimiento para su investigación, el inexorable paso del tiempo los llevaría a la prescripción. Nos da la impresión de que Anses sigue unida al cordón umbilical de la corrupción.
Silvio Pizarro
DNI 1.738.044
Villa Los Aromos, Córdoba

A cuarenta años del golpe

Cuarenta años ya pasaron de la toma del poder del Estado por las fuerzas militares junto a la cobarde complicidad de una buena parte de los “hombres de negocios” de la sociedad civil. Y como cada 24 de marzo nos volvemos a encontrar para no olvidar. Porque gracias a la insistencia de verdad y justicia de los organismos de derechos humanos cada año que pasa se refuerza la memoria colectiva con renovados vientos de memoria. El paso del tiempo, lejos de tapar con su manto de olvido, en este caso, nos permite develar algunas verdades que se van viendo cada vez más claras con la distancia. El golpe fue la herramienta de época, posible y necesaria, de los grupos económicos dominantes para instalar un modelo que permitió aumentar sus ganancias a costa de los trabajadores. No es una casualidad que la mayoría de los desaparecidos sean estudiantes (20%) y obreros o empleados (más del 50%). La intervención de los sindicatos, la apertura de las importaciones, la especulación financiera, el fortalecimiento de grandes monopolios, el endeudamiento del Estado, tuvieron vía libre a partir del terrorismo de Estado. Se cimentó el capitalismo que mostró sus peores fachadas al pueblo trabajador y se decretó el fin de la historia. Después de los 80 continuamos con muestras de sus versiones democrática y liberal, pero seguimos viendo como las tapas de los diarios vuelven a repetirse. Nos cuentan de la inevitable necesidad de “honrar” una deuda y sin investigar su legitimidad, a pesar del fallo judicial que así lo determina, para ser vistos como buenos pagadores listos para volver a tomar otro endeudamiento. Así “nacemos debiendo y morimos pagando” como dijo ese ejemplar hombre, Adolfo Pérez Esquivel. Este golpe económico le rompió la cabeza a mucha gente y donde antes se perseguía un ideal ahora se corre un billete. Hoy el partido militar no está en el poder, pero los grandes grupos económicos siguen haciendo de las suyas cobrándole a los únicos que producen valor, los trabajadores. La represión no es tan explícita, no está tan bien vista, pero sigue enquistada en muchos despachos y en buena parte de la sociedad civil como, tomando palabras de Alfredo Grande, una “cultura represora”. Los exponentes de esta cultura desconocen la independencia de los poderes del Estado y actúan burlando sus leyes y funcionamiento, amparados en el poder que creen poseer. Debemos estar atentos y responder con resistencia organizada a estas expresiones. Nos preocupa la profundización de leyes regresivas como el proyecto X o el protocolo antipiquete. No confiamos “tantito así”, como dijo el Che del imperialismo, sea que nos inunde con tapiceras chinas o con semillas estadounidenses. Convencidos que el devenir histórico no es un devenir profético, un destino programado, sino que se construye, que es el resultado de nuestras acciones, de las acciones de todos los hombres. Creemos que el golpe no fue idea de tres milicos borrachos en la madrugada del 23 de marzo, ni la recuperación de la democracia nació por un sueño de Alfonsín. Los nietos recuperados, los 33 años seguidos de democracia, los juicios a los represores, estos 19 años de actos, la ampliación de algunos derechos y libertades recuperadas siguen pariendo esperanza. Y son muestra clara de la necesidad de comprometernos, de defender esta democracia día a día y no solo con un voto cada cuatro años. De reconocerla imperfecta, inacabada y sabernos capaces de mejorarla, de superarla. De ser conscientes de la importancia de la unidad, no a cualquier costo, sí contemplando las diferencias y promoviendo los consensos.
Hernan Abrate, Hernan Sarmiento, Adrián Diez y Rubén Moreno

Por favor, nunca más

Tras doce años de kirchnerismo, donde gobernaron con absoluta libertad de acción y contaban con un Congreso que en lugar de cumplir con la función para lo que fueron elegidos los legisladores, era lo más parecido a una escribanía, y los legisladores del oficialismo la única acción mecánica que conocían era la de levantar la mano ante cada orden del Ejecutivo. Ahora, se ha revertido la historia. Día a día se van descubriendo para la ciudadanía actos de verdadera corrupción en reparticiones públicas donde se investiga la malversación de dinero. Siempre están presentes las redes de captación que efectuó el kircherismo con su brazo ejecutor, La Cámpora. En las entidades gubernamentales donde metieron las manos, y no precisamente para mejorar lo que había, se llenaron los bolsillos con el dinero del pueblo. En definitiva, lo que tocaban era para beneficio propio, es por lo que ya conocemos e iremos conociendo con el transcurso del tiempo. Creo que los argentinos nos merecemos otro “nunca más”, pero en este caso del kirnerismo.
Manuel Castilla