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Los cubanos podrán comprar autos nuevos sin autorización del Estado

Dominado por los vetustos "almendrones" estadounidenses de los 50 y los antiguos Lada de la era soviética, el parque automotor de Cuba se rejuvenecerá ahora con la libre importación de...

Viernes 20 de Diciembre de 2013

Dominado por los vetustos "almendrones" estadounidenses de los 50 y los antiguos Lada de la era soviética, el parque automotor de Cuba se rejuvenecerá ahora con la libre importación de vehículos, anunciada ayer por el gobierno comunista de la isla. "Serán publicadas durante los próximos días en la Gaceta Oficial nuevas normas jurídicas que pondrán en vigor la política para la importación y comercialización de vehículos de motor, según se aprobó el miércoles en la reunión del Consejo de Ministros", señaló el diario oficial Granma, al anunciar una de las medidas más esperadas de las reformas económicas del presidente Raúl Castro.

Granma destacó que, en consecuencia, se libera la importación y venta de motos, autos, furgonetas de carga, camionetas y minibuses, nuevos y de segunda mano, para cubanos y extranjeros residentes en la isla de régimen comunista, así como para las entidades extranjeras y diplomáticos, estableciendo "precios minoristas semejantes a los que reconoce el mercado entre particulares". Cuba no tiene fábricas de automóviles por lo que todos los vehículos son importados.

La medida, aprobada dos años después de que Raúl Castro permitiera la compraventa de autos usados, también permitirá "la compraventa de motores y carrocerías entre particulares" y "la venta de carrocerías resultantes del desarme de vehículos". Según Granma, con los impuestos de esas ventas "se creará un fondo especial para el desarrollo del transporte público", servicio que tiene muchas deficiencias en la isla. hasta ahora en Cuba, los automóviles nuevos eran importados por el Estado y por empresas mixtas.

 

Antes, imposible. Las nuevas normas dejan sin efecto las "cartas de autorización" que el Ministerio de Transporte entregaba a algunos cubanos, sobre todo músicos, médicos y otros profesionales que cumplían misiones en el exterior, para poder adquirir un auto, añadió Granma. Durante décadas los cubanos sólo podían comprar autos nuevos con una "carta de autorización" que el Estado entregaba a algunas personas como reconocimiento de sus méritos. En los últimos años los principales beneficiados fueron los médicos y otros profesionales que regresaban de misiones en el exterior.

El diario admitió que ese mecanismo "burocrático" generó durante años "inconformidad, insatisfacción y, en no pocos casos" se convirtió "en una fuente de especulación y enriquecimiento", pues muchos cubanos vendían "las referidas cartas incluso antes de comprar el vehículo".

Decenas de miles de cubanos disponen actualmente de ese permiso, mediante el cual pueden adquirir un vehículo de segunda mano, pero ese mecanismo estaba congelado desde abril. Granma precisó que la "venta liberada se irá implementando de manera gradual y paulatina, y en ella tendrán prioridad quienes actualmente posean cartas de autorización".

Fuerte impacto. Poder comprar un auto nuevo sin permiso estatal, era uno de los reclamos que los cubanos hacían al gobierno de Raúl Castro, que autorizó en septiembre de 2011 la compraventa de automóviles usados, que también estuvo prohibida durante medio siglo. Estas son las reformas de mayor impacto de las impulsadas por Raúl Castro desde que sucedió en el mando a su hermano enfermo Fidel en 2006, junto con la aprobación de la compraventa de casas y la nueva ley migratoria, que entró en vigor en enero y permitió a los cubanos viajar al exterior sin pedir permiso al gobierno por primera vez en 50 años. Hasta 2011, los cubanos sólo podían comprar y vender los modelos de autos de antes del triunfo de la revolución de 1959, casi todos de fabricación estadounidense, conocidos popularmente en la isla como "almendrones", muchos de los cuales sirven actualmente como taxis-colectivos en La Habana.

 

Se vende por 80.000 dólares. Para los cubanos, con un salario promedio de 20 dólares al mes, tener un automóvil representa un lujo: un destartalado coche ruso de los años 80, Lada o Moskovich, puede costar unos 3.000 dólares, pero uno bien conservado vale unos 12.000 dólares. Un almendrón de los que sirven de taxi también cuesta unos 12.000 dólares, pero los descapotables y muy bien conservados Chevrolet, Cadillac o Chrysler llegan a venderse en 80.000 dólares. La medida beneficiaría, por ejemplo, a pequeños empresarios y agricultores que han ganado poder adquisitivo con las reformas de Raúl Castro. "Por supuesto que nos ayuda", dijo José Cuesta, de 45 años, miembro de una cooperativa agropecuaria. "Nos vendieron camiones, pero hay muchas tareas que es más económico hacerlas en un auto o camioneta que ahora podremos obtener sin tener que esperar una autorización de nadie".

Otros, en cambio, se preguntaron cómo podrán aprovechar la nueva disposición con un salario que equivale a unos 20 dólares mensuales. "Sí, ahora puedo comprarlo. Pero ¿con qué?", dijo Jorge Cancio, un empleado público de 39 años en La Habana. "Desgraciadamente nuestra economía no nos permite ahorrar un dinero para poder adquirirlo". En el sitio de avisos clasificados Revolico (www.revolico.com), muy popular en la isla, ayer había ofertas de vehículos desde 8.000 hasta 60.000 dólares, según el año, estado técnico, país de fabricación y marca.

En la isla comunista, donde no se publican cifras del parque automotor, se estima que existen unos 60.000 "almendrones", una cifra similar de autos rusos de los 70 y 80, e igual número de coches más modernos fabricados principalmente en Europa y Asia. El parque es reducido en comparación con el resto de América latina, lo que permite que La Habana sea una ciudad donde prácticamente no existen embotellamientos de tránsito.

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