Los cristianos egipcios se niegan a dar la otra mejilla
El Cairo.- Cuando alguien te abofetea, ofrécele la otra mejilla, señala el Nuevo Testamento para condenar la venganza. El precepto, sin embargo, parece no ser una prioridad para los cristianos coptos en Egipto tras el atentado terrorista en la noche de Año Nuevo.

Martes 04 de Enero de 2011

El Cairo.- Cuando alguien te abofetea, ofrécele la otra mejilla, señala el Nuevo Testamento para condenar la venganza. El precepto, sin embargo, parece no ser una prioridad para los cristianos coptos en Egipto tras el atentado terrorista en la noche de Año Nuevo. Muchos de ellos quieren defenderse de los ataques de extremistas islámicos, otros piensan en abandonar el país. Y un gran número cree que la estrategia del apaciguamiento y la calma que la Iglesia copta impulsa desde hace años es errónea.

Al menos 39 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos la noche del domingo en las protestas de los cristianos egipcios, dos días después del sangriento atentado contra una iglesia copta en la ciudad de Alejandría, que dejó 21 muertos.

"Mubarak, la sangre de los coptos no es barata", protestaban recientemente cristianos furibundos delante de la catedral de El Cairo, en los estrechos callejones de Alejandría y en varios pueblos del norte de Egipto.

La minoría religiosa se siente abandonada por el presidente Hosni Mubarak, en el poder desde 1981, a pesar de que el mandatario fue considerado por los cristianos durante muchos años como un protector de los derechos de los coptos.

Más marginación. La esposa de Mubarak no lleva el velo islámico y el aparato de seguridad del gobierno persigue a los Hermanos Musulmanes, un grupo opositor que lucha por la "islamización del Estado con medios pacíficos". El diez por ciento de cristianos en Egipto, sin embargo, cree que cada vez son más marginados.

Sólo el dos por ciento de los parlamentarios son actualmente cristianos. Y en las provincias se registran cada vez más ataques contra los coptos que quedan impunes.

Al mismo tiempo, el Partido Nacional Democrático (PND) de Mubarak se vuelve cada vez más islámico. El paso es una táctica para evitar que los votantes más religiosos opten por otras formaciones políticas, aunque cada vez es más visible que varios miembros del PND ven su fe religiosa como algo más que un asunto privado.

"Quiero irme". Aunque el riesgo al que hacen frente los coptos egipcios no es todavía equiparable a la situación de los cristianos en Irak, la tendencia es la misma. El número de emigrantes en ambos países es bastante alto en comparación con otros lugares.

No sólo las iglesias cristianas intentan ahora hacer frente a ese fenómeno, sino también varios musulmanes que consideran una vergüenza que la cuna del cristianismo se quede sin representantes de esa religión.

"¿Es que el mundo árabe se convertirá pronto en una región sin cristianos?", se preguntaba recientemente el comentarista Arieb al Rantawi en Jordania, que pide a los gobierno árabes de la región que "den a los cristianos razones para quedarse".

Todos los esfuerzos no han tenido éxito hasta ahora. "Quiero irme de este país. Mis hijos y yo no deberíamos seguir aquí, queremos sentirnos seguros", contaba una mujer copta en Alejandría camino a misa, dos días después del último ataque.

La policía egipcia mantiene aún su estrategia de apaciguamiento y no dispara contra los manifestantes cristianos. La situación, sin embargo, podría empeorar si las protestas siguen adelante. Y el conflicto podría además ser fatídico para la creciente economía de Egipto, que depende en gran medida del turismo y las inversiones extranjeras.