Edición Impresa

Los consumidores depositan su confianza a corto plazo

Los consultados observan una situación mejor a la del año pasado pero mantienen temores por la inflación y lel futuro de la economía.

Domingo 17 de Noviembre de 2013

Los consumidores rosarinos aún mantienen la confianza en la economía y en su poder de compra, pero ven un horizonte con algunos nubarrones, especialmente por el impacto de la inflación sobre los ingresos, que terminan deprimiendo la capacidad de compra.

Así quedó revelado en un estudio que mide trimestralmente las expectativas a nivel personal y macroeconómico del consumo local, que arrojó un crecimiento en la confianza del consumidor de casi el 8 por ciento en octubre pasado. Sin embargo, la percepción a mediano plazo es poco alentadora y la inflación aparece como el componente más preocupante para los rosarinos a la hora de hacer proyecciones a futuro.

El Centro de Estudios Universitarios, Políticos y Sociales Igualdad Argentina, a través de su comisión de Economía, elaboró un informe basado en los datos de encuestas propias el Indice de Confianza del Consumidor para la ciudad de Rosario con una periodicidad trimestral. El último da cuenta de una suba en la confianza de los consumidores del 2,2 por ciento respecto del pasado mes de julio, mientras que acumula un crecimiento del 7,98 por ciento en relación a octubre de 2012.

Javier Ganem, titular de la Comisión de Economía encargada de la elaboración del índice y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), explicó que ese incremento en la confianza de los consumidores está dado por la percepción de la situación personal de las personas, pero que el número es mucho más alto que la expectativa sobre la economía a mediano plazo.

"Las economías personales, a diferencia del año anterior se han visto mejoradas, pero es más baja la perspectiva macro. Esto seguramente responde a que claramente la situación personal contempla los aumentos de sueldos, las posibilidades de consumo a través de toma de pequeños créditos con tarjetas de crédito para acceder a bienes de consumo", detalló.

Sin embargo, cuando se les pregunta a los rosarinos sobre la perspectiva a mediano plazo son menos optimistas, "quizás basados en sus conocimientos, en lo que leen o escuchan y también influye la ideología política que puedan tener las personas y claramente la inflación, que es el problema macroeconómico más importante y el que más preocupa a la gente", dijo.

Según el informe de Igualdad Argentina, el subíndice de situación personal refleja la percepción de la población acerca de su situación económica personal actual, con relación a la experimentada hace un año atrás y captura también las expectativas respecto a la evolución personal en los próximos doce meses.

Este subíndice experimentó una suba en la comparación entre el segundo y tercer trimestre del año 2013 del 1,9 por ciento (subió de 50,1 en julio 2013 a 51,1 en octubre 2013). Dentro de este subíndice se puede observar que caen las expectativas a un año de plazo, aunque en términos absolutos se sostiene un mayor valor de las expectativas de la situación económica personal a futuro que la valoración de la situación actual (55 versus 47,1).

LA VISION MACRO. En lo que respecta a la situación macroeconómica, que refleja la sensación de la población sobre la situación económica del país actual, comparándolo con la de un año atrás y las expectativas respecto al próximo año, el subíndice de octubre se situó en 38,3, reflejando un aumento del 5,6 por ciento con relación a julio 2013.

Comparando los dos subíndices (situación personal y situación macroeconómica) se mantiene la tendencia de los últimos períodos de una percepción más positiva de la población respecto de su situación económica particular, que con relación a la situación general del país (el subíndice situación personal es de 51,1 mientras que el de situación macro es de 38,3).

"Se puede observar que no todos los subíndices que componen el indicador tuvieron un alza. Se verificó una importante caída en la disposición a la compra de bienes inmuebles y también resulta destacable que caen las expectativas económicas a un año. Por el contrario, subió este trimestre un 6,1 por ciento y se mantiene alta la disposición a la compra de bienes durables de menor valor (electrodomésticos, muebles, línea blanca, etc)", indicó Ganem.

"Sin dudas este modelo económico basado en el consumo se ve reflejado en la encuesta. Más del 55 por ciento de los encuestados considera que este es un buen momento para comprar bienes durables de menor valor. Ahora bien, para el acceso a la compra de inmuebles o incluso vehículos, es más moderada la respuesta. El acceso a la vivienda sigue siendo una problemática para la mayoría de la población", explicó el decano de la Facultad de Ciencias Económicas, al tiempo que indicó: "Nosotros notamos que el año pasado, cuando los problemas del cepo cambiario no estaban tan agudizados y aún se podían hacer compras de dólares para ahorro personal, la expectativa en la compra de bienes durables era buena. Ahora, si no es por los créditos oficiales de Procrear no hay expectativa de compra en ese tipo de bienes. No así en el sector automotor, que a pesar de la diferencia en valor con una propiedad, sí se mantienen con movimiento el mercado motriz".

El componente bienes durables e inmuebles recoge la opinión de los rosarinos y las rosarinas acerca de la oportunidad actual para la compra de bienes durables de menor valor (electrodomésticos, muebles, línea blanca, etc.) y para realizar compras mayores como autos y casas. Cabe destacar que, a pesar del incremento en general del índice de confianza, para el mes de octubre 2013 este indicador de compra de bienes se mantuvo estable (tuvo un pequeño declive del 0,4 por ciento con relación a julio 2013 40,7 vs. 40,8). Hubo en este caso un comportamiento dispar ya que aumentó la disposición a comprar bienes de menor valor y cayó la intención de adquirir autos y casas.

Se pudo observar también una gran diferencia entre la valoración de las condiciones presentes y las expectativas. Este último registró una caída entre octubre 2013 y julio 2013 del 3,3 por ciento, mientras que el de condiciones presentes registró un aumento del 6 por ciento.

INFLACION Y CRECIMIENTO. Sobre las perspectivas a mediano plazo, Ganem consideró que no son buenas porque la inflación reviste mucha preocupación en la ciudadanía, afectando la expectativa económica. "En una medición de principio de año, cuando se anunciaban políticas de control de precios, podían verse reflejadas expectativas más altas, pero al no tener los resultados esperados, y ver que la inflación aumenta en forma galopante, e incluso persiste sin indicios de que pueda bajar, se convierte en una alerta importante para pensar una proyección un año hacia adelante", dijo.

Analizando los datos de la encuesta, el economista dijo que, en base al porcentaje de confianza del consumidor, que superó en 2,2 por ciento al del trimestre anterior, podemos decir que es algo estabilizado. "A lo largo del año fue así y esto también se corresponde con la situación económica general. Este 2013 la economía probablemente termine con un crecimiento del 3 por ciento, que es un crecimiento bajo como para que la gente lo note, pero tampoco es una recesión, así que es bueno. Es decir, se terminaron aquellos tiempos de crecimientos industriales a tasa china, pero tampoco se ingresa en una recesión profunda ni se visualizan todavía problemas importantes en el empleo. Concretamente, durante el año se ha mantenido estabilizada la confianza de la gente y esto se corresponde con la situación económica a nivel país. Hay un crecimiento, pero bajo", explicó el economista.

UNIVERSO DE ESTUDIO.El estudio se basó en un universo de 505 encuestas repartidas en puntos fijos según como están dispuestas las seccionales policiales, lo que brinda un muestreo representativo de toda la población de Rosario. Asimismo, la encuesta fue dividida por grupos etarios, donde se nota claramente que a menor edad más optimismo. La franja que abarca de 18 a 35 es la que arroja los resultados más prometedores, con un valor de 47,4 que desciende para los grupos de mayor edad. Entre las personas entre 36 y 59 años el índice es de 44 y entre los mayores de 60 años es de 36,1.

Por otro lado, también el informe incluyó una desagregación por sexo, donde se visualiza que el índice de confianza de los varones es superior en un 16,62 por ciento que el índice correspondiente a las mujeres. Para el mes de octubre todos los subíndices arrojaron mayor valor para los varones, destacándose una muy baja percepción por parte de las mujeres de las condiciones presentes, cuyo indicador asume un valor de 36 contra un 44,7 del valor para los varones.

"Estos datos objetivos pueden estar relacionados claramente por la diferencia que existe en la composición de los ingresos entre varones y mujeres, lo que hace influir en la percepción personal que tenga cada uno, ya que esa diferencia no se hace tal cuando se les pregunta por la percepción a largo plazo, es decir, la decisión de compra y la confianza en cuanto a su situación personal es más optimista en varones que en mujeres, pero a mediano plazo ambos acuerdan con mostrar cautela", analizó Ganem. •

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS