Jueves 13 de Enero de 2011
Washington.— La ex candidata a la presidencia por los republicanos, Sarah Palin, afirmó ayer que, quienes vinculan su retórica política con el tiroteo en Arizona que dejó seis muertos y 14 heridos, incurren en “un sangriento libelo”. La líder del movimiento ultraconservador Tea Party se defendió así de las críticas por su última campaña electoral después de la matanza en la cual resultó gravemente herida la diputada demócrata Gabrielle Giffords.
Palin difundió una declaración audiovisual de ocho minutos cuatro días después que un individuo atacó a un grupo de personas que asistían a una reunión con Giffords en Tucson. “Los actos de criminalidad monstruosa responden a sí mismos”, sostuvo la republicana, quien añadió que esos incidentes “comienzan y terminan con los criminales que los cometen”.
“Hay que recargar”. A lo largo de los últimos dos años, Palin ha usado repetidas veces en su retórica pública frases como “no hay que retirarse, hay que recargar”. El término en inglés utilizado para “recargar” —reload— se refiere específicamente a las armas de fuego.
Durante la campaña para las elecciones de noviembre pasado, el sitio de Internet de Palin marcó con el dibujo de una mira telescópica los distritos “blanco” para los esfuerzos de los conservadores, y entre ellos estuvo el distrito de Giffords. Numerosos analistas han vinculado el ataque, perpetrado por un joven identificado como Jared Loughner, con ese tipo de discurso por parte de algunos dirigentes del Tea Party, en medio de un debate político acalorado en EEUU.
En su declaración difundida a través de Facebook, Palin indicó que “especialmente cuando han pasado pocas horas de una tragedia, los periodistas y comentaristas no deberían fabricar un libelo sangriento que sólo sirve para incitar el mismo odio y la misma violencia que supuestamente condenan”. La ex gobernadora de Alaska añadió que el debate político en EEUU siempre “ha sido acalorado”.
“¿Cuándo fue menos acalorado?”, continuó Palin, preguntando si “lo era en aquellos tiempos más calmados, cuando los políticos resolvían sus diferencias, literalmente, con pistolas de duelo”. “En un mundo ideal todas las discusiones serían en términos corteses y todas las diferencias serían cordiales... Nuestros próceres sabían que no estaban diseñando un sistema para hombres y mujeres perfectos”, agregó.
Peligrosa recomendación. La retórica con referencias a las armas de fuego ha sido común a otras figuras prominentes del Tea Party. Incluso individuos que se identificaron como miembros de ese movimiento concurrieron con armas —sin cargador— a actos políticos y aún presentaciones del presidente Barack Obama durante 2009.
La ex candidata al Senado por el estado de Nevada, Sharron Angle, señaló el año pasado que, en la defensa de sus intereses, los ciudadanos quizá deberían recurrir “a remedios de la Segunda Enmienda”. La Segunda Enmienda de la Constitución de EEUU estipula que “dado que una milicia bien regulada es necesaria para la seguridad de un Estado libre, no se infringirá el derecho del pueblo a tener y portar armas”.
Varios de los medios más influyentes de EEUU, como el New York Times y el Washington Post, reclamaron en los últimos días que los legisladores limiten el acceso a las armas de fuego para evitar masacres como la de Arizona. Justamente en este Estado las leyes son muy relajadas con respecto a la tenencia de armas.
Extremismo
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, calificó ayer de “extremismo” el sangriento ataque en Arizona. “Siempre que una insatisfacción política deriva en violencia, se trata de extremismo, independientemente de los autores. También nosotros tenemos extremismo”, reconoció Clinton, de visita en Abu Dabi.