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Los Coen se asoman al folk a un instante de la llegada de Bob Dylan

Los cineastas estadounidenses cuentan de qué se trata "Balada de un hombre común", la película que se estrena hoy en Rosario.

Jueves 13 de Marzo de 2014

"Si estás tratando de asignarnos el atributo de la madurez, francamente, no pierdas el tiempo". Una conversación con los hermanos cineastas Ethan y Joel Coen acaba de comenzar cuando Ethan, alegremente, le pone un freno a cualquier discusión sobre el crecimiento, la evolución o el desarrollo. Los Coen, ahora vuelven al ruedo con "Balada de un hombre común", que se estrena hoy en Rosario.

Ya cincuentones, los Coen han ganado una cantidad de premios, incluyendo el Oscar a la mejor película por su tensa y seca adaptación de Cormac McCarthy "Sin lugar para los débiles". Su reciente adaptación de "Temple de acero" fue un inesperado éxito de taquilla, con una recaudación mundial de 250 millones de dólares. Por sorprendente que parezca, son -para usar ese rótulo tan codiciado en "¿Dónde estás hermano?"- realmente auténticos.

Su trabajo más reciente, el relato de música folk "Balada de un hombre común" ("Inside Llewyn Davis", nominada a dos galardones en la pasada entrega de los premios Oscar), sigue la tendencia de aplicar mayor realismo que en, digamos, la chiflada "El gran salto" o la surrealista "El gran Lebowski".

Los Coen no reniegan de la tendencia. Sólo predicen su inminente fecha de vencimiento.

"Si intentás hacer una declaración sobre nuestro desarrollo", explica Ethan, "podría no ...".

"Podría no pasar la prueba de la próxima película", dice Joel, terminando la oración. Se ríen entre dientes con placer, como chicos que se están saliendo con la suya por algo, al pensar sobre su próximo filme.

Por ahora está "Balada de un hombre común", el viraje más reciente en una carrera llena de momentos imprevisibles a través del noir ("Simplemente sangre", "Fargo", "De paseo a la muerte"), la farsa ("Quémese después de leerse", "El quinteto de la muerte") y dilemas menos categóricos ("Un hombre serio").

Ya se sabe que seguirle la pista a los Coen es una locura. ¿Qué los trae hasta los bares de Los Angeles? ¿O a una peluquería de los años 50? Con la ayuda del libro de memorias de Dave Van Ronk, "The Mayor of MacDougal Street", arribaron específicamente al Greenwich Village neoyorquino de 1960-61 para "Balada de un hombre común" que transcurre al borde de un momento histórico, antes de la llegada de Bob Dylan.

Malhablado y cínico. Oscar Isaac tiene el papel estelar, un guitarrista y cantante folk cuya belleza para la música contrasta con su vida de personaje urbano, malhablado y cínico, que se pasa saltando de un sofá a otro, de un show a otro, y con su gato a cuestas. Los Coen, con T Bone Burnett (músico de Dylan), llenan la película con interpretaciones completas de canciones menos conocidas de la era .

En una tarde de otoño reciente, los Coen le concedieron una entrevista a The Associated Press en su oficina de Tribeca, un apartamento angosto de tres pisos.Para acomodar a un reportero, Ethan sube una silla al pequeño salón del tercer piso donde los hermanos discuten ideas y escriben guiones. Un Oscar, aunque quizás no uno de los verdaderos que ostentan, descansa en el baño contiguo.

Aquí nacen sus películas, generadas del ida y vuelta de ideas e imagenes entre sus mentes ingeniosas e imaginativas.

La primera imagen de "Balada... " se inspira en cosas como la carátula del álbum "The Freewheelin' Bob Dylan" y un video de YouTube de Jack Kerouac caminando por el Village.

Es la quinta película de los Coen con Burnett, quien describe su trabajo como el del "pianista en el teatro". "Lo bonito de esto es lo sorprendente que siempre son", dice Burnett de los realizadores.

Pero el modo de trabajar de los Coen es extremadamente calmado y constante. Sus guiones suelen estar acabados antes de rodar, los diálogos son precisos. (Ethan, quien ha escrito obras teatrales por su cuenta, una vez escribió un poema "A la lengua inglesa" en el que le agradecía por todo lo que le había dado, especialmente su ayuda para conquistar chicas).

Sin vanidad. Dice Isaac: "No hay vanidad. Ni siquiera te dicen si está bien". Justin Timberlake, quien hace el papel de un cantante folk más alegre, dice que "tienen el foco de un láser, pero mantienen la presión sanguínea siempre al mismo nivel". Carey Mulligan, quien da vida a un cantante amargado tras una noche pesarosa con Llewyn, dice: "En cierto modo quieren que uno sólo haga su trabajo".

"Balada de un hombre común" es de muchas maneras un filme sobre los caprichos del éxito en la industria del espectáculo: el destino de Llewyn depende de un golpe de suerte. Pero el destino de los Coen nunca estuvo en duda. Poco después de que Joel se graduó de la escuela de cine, él y Ethan lograron conseguir el financiamiento para su ópera prima, "Simplemente sangre", que fue bien recibida.

"Pudo haber terminado de otro modo", dice Ethan. "Nosotros estamos al otro lado de la moneda de este personaje". "Tuvimos el éxito temprano suficiente como para nunca sentir que estábamos luchando o a punto de amargarnos", dijo Joel. "Fuimos increíblemente afortunados en ese sentido. Pero mira alrededor cuánta gente que uno conoce está haciendo todo tipo de cosas, mucha de esa gente es tan buena en lo que hace como tú. Y para muchos es de verdad una lucha. ¿Cuál es la razón?".

Ahora, los Coen están emocionados con lo que están escribiendo, que, explican con orgullo, transcurre en la antigua Roma. Es la fascinación con lo inesperado, una y otra vez. "Es como, ¿harías alguna vez una película escandalosa?", se ríe Joel. "Es grande", dice Ethan con una sonrisa.

Aunque sus películas suelen deleitarse con los predicamentos de lo absurdo de la vida, Ethan promete que esta película tiene respuestas. "No es como nuestro nimio «Un hombre serio»". Agrega Joel: "Esa fue una cobardía. Nos achicamos totalmente".

"No hemos madurado", dijo Ethan. "En ese sentido, OK, hemos madurado. Estamos listos para responder la gran pregunta ahora".

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