Domingo 25 de Junio de 2017
La diferencia de precio entre los smartphones de alta gama adquiridos en Argentina con los comprados en Chile varía de un 12% hasta un 99%, según se trate de equipos producidos en Tierra del Fuego o importados.
Según un relevamiento privado el precio al consumidor de un iPhone 7Plus en Chile es de u$s 1.150 mientras que en Argentina se vende a u$s 2.290, lo que arroja una diferencia del 99%.
Lo mismo ocurre con el iPhone 7 que cuesta u$s 771 en Chile y u$s 1.515 en Argentina, con una diferencia del 96%. La marca Apple nunca aceptó producir sus equipos en Tierra del Fuego.
El porcentaje varía cuando se trata de equipos que las marcas internacionales producen en la provincia más austral argentina.
La diferencia en el precio final del Moto Z Play es del 49%, con 690 dólares en Chile y u$s 1.030 en Argentina, según el informe de IntegraGo, publicado ayer.
Los porcentajes bajan al 31% para el P9 de Huawei, que cuesta u$s 696 en Chile y u$s 909 en Argentina; al 14% para el Galaxy S8+ (u$s 1.165 en Chile y u$s 1.333 en Argentina) y a 12% en el caso del Samsung Galaxy S8 que cuesta u$s 1.029 tras la Cordillera y u$s 1.151 en las góndolas argentinas.
El precio de los smartphones y otros productos electrónicos, en nuestro país, se compone de varios factores, pero uno de los principales es la carga tributaria impuesta para proteger al mercado interno. Los derechos de importación rondan el 16% del valor original, a ellos se suman los impuestos internos que son del 17%. No menos importante es el costo de logística y fletes. Sucede que los productos que se importan se ensamblan localmente en Tierra del Fuego. Eso conlleva un costo muy alto de flete, el cual se adiciona al valor del celular.