Miércoles 09 de Diciembre de 2015
Por el síndrome de Hubris de Cristina, enfermedad del poder, ella cree saberlo todo y su pensamiento está por sobre el común de los mortales, no está considerado en los libros de psiquiatría, lo cual no le quita mérito de padecerlo. Ha vendido el relato a las clases más desposeídas de que es muy edificante ser pobre y cartonero, mientras ella y sus colaboradores saqueaban los dineros públicos. Ahora nos quiere entretener apagando las llamas que dejará su infausto gobierno en retirada. El más dictatorial que se conozca, en su estudio de abogada exitosa, con la 1050 de Martínez de Hoz, amasó su fortuna estafando a la gente que tenía comprometidas sus viviendas. Luego con el estandarte de los derechos humanos siguió estafando a todos los argentinos de bien con la banda de Bonafini y compañía. Ahora, caprichosamente, como siempre, quiere la transmisión del gobierno en el Congreso, necesita de la chusma que la vitoree como en el Coliseo romano. Creo que el que viene debe elegir el escribano y el lugar, en este caso los simpatizantes de Macri acompañándolo en el momento que le tome juramento y hacer un acta donde conste que Cristina se declaró en rebeldía.
DNI 8.634.022