Lunes 21 de Septiembre de 2009
El titular de la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), el biólogo Raúl Montenegro, advirtió que los incendios dejan marcas que perduran por décadas y en algunos casos resultan “irrecuperables en tiempos humanos”.
Los incendios registrados en los últimos dos meses en Córdoba afectaron a la sexta parte de la superficie actual de los bosques cordobeses.
Entre agosto y septiembre de 2009 se quemaron más de cien mil hectáreas de ambiente nativo “¿Cómo puede esperarse que las sierras se recuperen si continúan los incendios y los desmontes?. Ya no queda margen” para que el fuego siga arrasando con los bosques, manifestó Montenegro.
Para el titular del Funam “cada incendio es una tragedia ambiental y un duro golpe a las maltrechas cuencas hídricas de la provincia. No sólo tenemos menos resistencia ambiental y más erosión, sino que la materia orgánica, el fósforo y el nitrógeno de las áreas incendiadas llegan a los ríos y los lagos”.
“Un bosque, además de árboles, reptiles, aves y mamíferos, contiene un complejo entramado de seres vivos”, añadió. Precisó que en un metro cuadrado de suelo y hasta los 30 centímetros de profundidad pueden vivir unos 1.500 millones de protozoarios (microorganismos), 120 millones de nematodos (gusanos), 440 mil colémbolos (insectos), 400 mil ácaros, tres mil ciempiés y milpiés, 500 hormigas, y muchas poblaciones de organismos. “Sin la vegetación nativa y con biodiversidad afectada, el ambiente deja de fabricar suelo”, afirmó Montenegro y precisó que “en ambientes tropicales y templados se requiere de 220 a 1.100 años para regenerar 25 milímetros de suelo. “El fuego impide el retorno de materia orgánica al suelo, favorece la erosión y lo compacta, formándose una impermeabilización que impide que el suelo absorba el agua de lluvia y las crecientes de los ríos se vuelvan cada vez más violentas”, advirtió.