Edición Impresa

Los bonos argentinos en dólares hoy cubren las inversiones de la inflación

Los mercados mundiales están en franco ascenso. Europa asistirá a los países con problemas. En Estados Unidos mejora el empleo y la construcción. Argentina ve cómo sus activos, lejos de subir, caen. ¿Qué inversión se protege de la inflación?

Domingo 09 de Septiembre de 2012

Los mercados mundiales están en franco ascenso. Europa asistirá a los países con problemas. En Estados Unidos mejora el empleo y la construcción. Argentina ve cómo sus activos, lejos de subir, caen. ¿Qué inversión se protege de la inflación?

Los mercados mundiales reflejan un cambio en su imagen. Europa lentamente toma otro color. El Banco Central Europeo (BCE) saldrá en ayuda de Irlanda, Portugal y Grecia. Deberán aceptar condicionamientos muy fuertes, pero le darán toda la liquidez necesaria en los bonos con vencimiento entre 12 meses y 3 años. Esto le pondrá un techo al riesgo país y una financiación más racional a los países en problemas. Queda claro, que de toda crisis, se sale con superávit fiscal presupuestario. Ninguno de estos países podrá volver a tener déficit.

Estas medidas mejoraron la performance de los bonos españoles e italianos. Claramente se jugó a tres bandas. Se salió a rescatar a tres economías con problemas, pero el mensaje es que saldrán a salvar a España e Italia si ingresan en dificultades. Europa se toma sus tiempos, pero la realidad indica que siempre le pone el pecho a las balas.

En Estados Unidos los indicadores de actividad lucen positivos. La construcción se recupera, mientras que el empleo luce remolón, pero lentamente se acomoda. Las Bolsas claramente muestran una tendencia alcista, en especial el Nasdaq, donde juega el partido la tecnología. Hace un año que dejó de ser negocio el oro y los bonos de Tesorería estadounidense. Las inversiones defensivas comenzarán a dar paso a las inversiones más ligadas a la economía real. Lentamente las acciones comenzarán a tomar protagonismo en Estados Unidos.

En Argentina, la mejora de los mercados mundiales no se percibe. La Bolsa hace caso omiso de lo que sucede en el exterior y juega su propio partido. Las acciones de servicios públicos están por el piso, una economía con alta intervención no da lugar a que los privados hagan negocios en este escenario. Las acciones bancarias no logran recuperarse. El gobierno limita su capacidad de generar ganancias al exigir que un 5 por ciento de los depósitos se apliquen a financiaciones específicas al 15 por ciento anual. Esto quita rentabilidad a las entidades y lo siente el inversor bursátil.

YPF no logra despegar a la suba. Se expropió muy rápido y el gobierno espera encontrar en su interior una máquina de hacer negocios. Encontró una empresa descapitalizada, endeudada y sin tecnología de punta. La empresa necesita fondos para realizar nuevos negocios, Argentina no tiene crédito e YPF tampoco. Su política de distribución de dividendos no es atractiva y vive merodeando la cotización de $ 80 por acción. Nadie sabe, cuándo Argentina pagará el 51 por ciento expropiado, por eso su cotización cabildea a la baja.

El grupo Techint sintió el impacto en Bolsa del contrapunto entre el titular de la compañía y un alto funcionario nacional. Siderar mostró una fuerte baja, y sigue en el ostracismo. Por si todo esto fuera poco, el gobierno anunció que desea ingresar en el negocio de la telefonía móvil. Esto derivó en una baja del 10 por ciento en Telecom.

Como puede apreciarse, no hay incentivo a invertir en acciones, tampoco nada serio en el horizonte que pueda cambiar el escenario. En el mientras tanto, Argentina termina un 2012 en donde honró la deuda y la emisión monetaria dejó al país con una inflación proyectada del 24 por ciento anual y una tasa de interés que se estaciona en el 15 por ciento anual.

En este escenario, los títulos públicos en dólares lucen muy atractivos. El Bonar 2017 o el Boden 2015, son bonos en dólares que tienen una tasa de retorno del 14 por ciento anual; mientras que la tasa de devaluación del dólar es del 15 por ciento anual, esto implica una tasa en pesos del 29 por ciento anual. A esta inversión no hay con que darle, y el gobierno demostró este año, que en el marco de una seca de dólares, igual paga la deuda.

Invertir en bonos en dólares luce la mejor inversión posible. Las tasas de interés están muy altas, pero la inflación por encima del 20 por ciento ensombrece su rentabilidad.

Argentina tiene por delante una cosecha de soja que podría ubicarse en las 60 millones de toneladas, que a un precio de 550 dólares la tonelada generará un ingreso de dólares de 33.000 millones de dólares, dinero más que suficiente para recuperar reservas y equilibrar el déficit presupuestario fiscal.

Conclusión: la inversión más atractiva son los bonos, el plazo fijo debería rendir unos cuantos puntitos más para ser atractivo. Las acciones están en el olvido, básicamente, por la fuerte intervención el Estado en la economía.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario