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Los bolicheros quieren multas más duras para bares con amenización musical

Denuncian que padecen "competencia desleal" a manos de locales sin tanta inversión donde pasan música que afecta el descanso de frentistas

Domingo 27 de Octubre de 2013

Los bolicheros de Rosario reclamaron al Concejo y al Ejecutivo que endurezcan las sanciones para los bares con amenización musical que tergiversan rubro y permiten bailar a sus clientes. "Es una competencia desleal que además pone en riesgo a los jóvenes que asisten a lugares que no están preparados", advirtieron. Los empresarios remarcaron que en las 16 confiterías bailables que hay habilitadas en Rosario "prácticamente no hay inconvenientes adentro ni con los vecinos linderos. Sin embargo, cuando hay problemas en la noche, todos hablan de los boliches, pese a que los conflictos están en otros lugares".

La cúpula de la cámara que nuclea a los dueños de boliches locales dialogó con La Capital sobre la conflictividad de la noche rosarina. Omar Ravone, titular de Década y presidente de la cámara, Sergio Willy Spagnolo (Lotus), vicepresidente de la entidad, Federico Vanrell (Costelo), secretario de la cámara, y Marcelo Scott, socio de Década analizaron la realidad del sector.

"Estamos sufriendo una fuerte competencia desleal de los bares con amenización musical e incluso los que no tienen amenización, que se animan a pasar música fuerte, cierran sus ventanas, tonalizan vidrios, y permiten que sus clientes bailen aunque no estén habilitados", denunció Spagnolo.

El dueño de Lotus explicó la diferencia entre un boliche y un bar con amenización: "En los boliches hay salidas de emergencia, insonorización del local, baños en proporción a la cantidad de gente y materiales especialmente colocados para evitar incendios. Los bares pueden ofrecer tragos y pasar música, pero no bailar".

"Además, hay bares —continuó— que tienen capacidad para 100 personas y dejan entrar 300. Se ocupan entrepisos, los baños no dan abasto y termina siendo un caldo de cultivo para que pasen cosas feas, y tal vez algún día termine ocurriendo una tragedia. A mi no me gustaría que mi hija vaya a bailar a un bar". Al respecto, Scott apuntó: "Para que te den la habilitación como boliche se abre el registro de oposición donde opinan los vecinos, y si juntan determinada cantidad de rechazos pueden evitar que logres la apertura. También tenés que contratar personal de seguridad y adicionales de policías".

Para Ravone, "la solución pasa por el endurecimiento de las penas, por aplicar clausuras más prolongadas, multas económicas elevadas cuando se detecta que hay tergiversación de rubro, cuando en los bares con amenización se corren mesas y sillas y la gente baila".

Según Scott "esta falta no es un tema menor, es muy grave. Es como abrir un local donde se hacen masajes y terminan haciendo cirugías. Hay que ser más severos".

"La Municipalidad hace controles, ha clausurado algunos locales, pero el tema persiste. Algunas noches estos bares con amenización abren y otras no, se reconvierten, abren como otra sociedad, con otro dueño", acotó Vanrell.

Sobre el final, Spagnolo remató: "Los bolicheros parece que somos siempre los malos de la película. Tal vez porque somos la cara visible del rubro, porque hace años que estamos en esto, pasa algo a la noche, posiblemente en un bar con amenización, y todos hablan de problemas en los boliches de Rosario. Somos un blanco fácil, nos hace daño el genérico de boliches, cuando en realidad tenemos todo en regla y sin conflicto".

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