Lunes 18 de Octubre de 2010
Pareciera que los baldíos gozan de privilegios. Es el caso del que existe desde hace muchos años en la esquina de Presidente Roca y Catamarca, donde extrajeron dos hermosos árboles sin ninguna aparente razón o quizás sí, porque hay un gran cartel que debía lucir su publicidad sin nada que lo oculte. En su lugar quedaron sendos montones de tierra y para placer de los peatones le podemos agregar los pozos, baldosas faltantes, pegamento que va cayendo de los continuos cambios de afiches y deposiciones de los perros. Además, para deleite de los vecinos es la parada de los cirujas, de manera que allí depositan los grandes bultos que recogen hasta cargarlos y llevarlos, dejando la basura que cae en el suelo. La Municipalidad deberá responder por posibles accidentes provocados por las caídas a quienes nos vemos obligados a transitar esas veredas. ¿No hay control para el estado de los baldíos? ¿Esta es la ciudad limpia y presentable que queremos? Imagino la impresión que se llevarán los visitantes cuando ven este paisaje en pleno microcentro.
DNI. 6.176.883