Los baches de la cultura
No deja de resultarme curioso, o más que curioso sospechoso y preocupante, que todos aquellos que se oponen al Puerto de la Música agregan sistemáticamente que detrás del proyecto “hay otros intereses”...

Viernes 24 de Septiembre de 2010

No deja de resultarme curioso, o más que curioso sospechoso y preocupante, que todos aquellos que se oponen al Puerto de la Música agregan sistemáticamente que detrás del proyecto “hay otros intereses”, aparte de destacar que por tratarse de un emprendimiento cultural debe ser postergado porque “hay prioridades”. Ya en varias cartas anteriores creo haber destacado que dichas supuestas prioridades son más que discutibles. En realidad no existen: “No sólo de pan vive el hombre”, dice un sabio refrán popular. No he leído nunca que esos mismos, a los que hago mención, pusieran el mismo énfasis en que “hay otros intereses” detrás del tren bala, del tren de Puerto Madero, ni detrás del submarino atómico y de un buen número de etcéteras. Tampoco ninguno de ellos habló de “prioridades” con referencia a los gastos faraónicos de las celebraciones del Bicentenario en la 9 de Julio o de lo que le cuesta al pueblo argentino “El fútbol para todos”, por ser breve. Para criticar debemos sacarnos la camiseta y descartar los clichés y estereotipos, sino la cosa adquiere un marcado tufillo a politiquería de la peor estofa, y pierde la fuerza de la credibilidad y de la autenticidad.
 

Cristián Hernández Larguía