Los artistas clásicos
Aprovechando la idea de que el público conozca y visite los museos, el pasado martes realicé una de las recorridas que la Municipalidad organizó en la denominada Noche de los Museos.

Martes 23 de Noviembre de 2010

Aprovechando la idea de que el público conozca y visite los museos, el pasado martes realicé una de las recorridas que la Municipalidad organizó en la denominada Noche de los Museos. Se inició en el Museo de La Capital, donde nos mostraron el funcionamiento de la antigua rotativa del diario; siguió en el Museo de la Memoria, al que su anfitrión describió como "un museo de ideas", después de mostrarnos tres maquetas en plena mudanza de edificio. Después llegamos al Museo Histórico Provincial Julio Marc, de lejos lo mejor del itinerario. No sólo porque se encuentra en excelentes condiciones, sino porque desde su director hasta los guías realizaron una completa explicación en la que respondieron a todas las preguntas provocadas por la curiosidad del público. El recorrido siguió por el Museo Castagnino, donde lo primero a destacar es que nadie recibió a los visitantes. Pero la mayor sorpresa fue que en ninguna de sus salas se pueden apreciar obras de artistas rosarinos clásicos. ¿Dónde está la colección de los grandes maestros? ¿Estarán en los depósitos del museo? ¿Cómo puede ser que no haya una sala con una muestra permanente con artistas locales, como Grela, Berni, Gatti, De la Colina, Rippa, Bertolé, Barroso? Si no se pueden ver en el más tradicional museo de la ciudad, ¿dónde? Creadores modernos, expresiones nuevas, perfecto; pero también necesitamos y debemos exhibir obras de maestros clásicos y formadores de arte. El final del recorrido fue para el Macro, adonde llegamos con muchas expectativas, pero que se vieron frustradas para muchos desde el ingreso, ya que el ascensor estaba fuera de servicio, y son nueve los pisos a recorrer. Quienes nos animamos a las escaleras, cuando íbamos subiendo por el quinto piso recibimos el consejo de otros visitantes que volvían y nos desalentaron a seguir porque aseguraban no valía la pena el esfuerzo para ver salas semivacías. ¡Qué pena que un excelente espacio como el Macro tenga tal deficiencia justo en una noche tan especial!

DNI. 14.510.871