Los actos en el Monumento
Algunos espectáculos en el Monumento a la Bandera son maravillosos y acercan a la ciudadanía a la cultura, de eso no cabe duda. Algunos, no todos.

Lunes 27 de Diciembre de 2010

Algunos espectáculos en el Monumento a la Bandera son maravillosos y acercan a la ciudadanía a la cultura, de eso no cabe duda. Algunos, no todos. Lo que habría que regular son dos cuestiones: la primera, la frecuencia de los mismos. En una época se realizaron en Machu Picchu una serie de shows masivos hasta que un día una grúa que manejaba una cámara de filmación dañó un reloj de sol antiquísimo que nunca pudo volverse a su estado original. Hoy día cualquiera de los actos que hemos visto en el Monumento han montado estructuras metálicas, equipos de sonido, pantallas gigantes. ¿Qué pasaría si se dañara cualquiera de las esculturas o bajorrelieves de este monumento, insignia de la ciudad de Rosario? ¿Quién se haría responsable? ¿Quién lo repararía y a qué costo? Segundo punto en cuestión: el armado, desarmado y prueba de luz y sonido de cualquiera de estos espectáculos. Sin el menor respeto por los vecinos de la zona se arman la noche anterior al acto y se desarman la noche posterior, a veces hasta avanzada la madrugada. Las pruebas de sonido se realizan a cualquier hora, y a cualquier decibel, cuando en los países civilizados se trata de disminuirlos. Los habitantes de los edificios lindantes trabajamos como cualquier mortal y tenemos que resignar las horas del merecido descanso en pos de un empresario artístico que se lleva pingües ganancias. ¿Por qué no se arma y descarga en horario laborable sino que tiene que hacerse hasta las cuatro de la madrugada sin el menor respeto de quienes pagamos las tasas municipales como cualquiera? ¿Quién se beneficia con esta dinámica a contramano? Por estas razones, creo que los actos en el Monumento merecen una normativa inmediata, ya sea por el valor patrimonial que tiene el mismo o por el respeto de sus vecinos. Quizá a alguno de nuestros sesudos concejales se les ocurra crear algo, aprovechando que están tan cerca.

Jorge Mackey, DNI. 14.287.873