Edición Impresa

Los abuelos y el deseo de dar

Cuando los recuerdos son más fuertes que la esperanza, es allí cuando comenzamos a envejecer y quisiéramos decir

Sábado 24 de Marzo de 2018

Cuando los recuerdos son más fuertes que la esperanza, es allí cuando comenzamos a envejecer y quisiéramos decir, aconsejar o enseñar las experiencias, pero no es posible en este mundo que vivimos ya dicen que los adultos que nos siguen saben más que nosotros por sus estudios. Y los jóvenes van de prisa por un camino desconocido y que no reconocen que nosotros lo hemos caminado y podemos asesorarlos, pero somos ya viejos y no sabemos nada. Es increíble ver a los abuelos en geriátricos esperando y olvidados, como con ganas de hablar, sin voz ni con quién hacerlo. Es increíble como nos olvidamos que los abuelos aumentan sus años, pero no son "algo", sino que siguen siendo personas que sienten y tienen necesidad de amar y ser amados. Es triste ver un mundo que corre y no vive, que dicen saber todo y no saben nada, que no viven sino que subsisten. Pobres de ellos que llegan a la vejez y no han vivido, sólo han aparentado vivir, que han competido, que han discutido y que muchas veces pareciera que están peleados con ellos o con la vida misma. A toda esa juventud que hoy corre tan de prisa les aconsejo que vivan, que amen y que por sobre todo respeten a los viejos y brinden un poco de amor y compañía. Y al gobernador actual le solicito que revea el decreto 31.120, del año 2006, en el cual nos otorgaron el salón de calle Chacabuco 1371 y no nos permiten entrar porque no hay lugar, y que cuando hacen reuniones no nos invitan, y en nuestros reclamos dicen que no fuimos más ni aparecemos en reuniones que no nos invitan. Eso es una forma de subestimar a los abuelos que con ganas de trabajar, como lo hacíamos, no tenemos un espacio ni voluntad de quienes gobiernan en la provincia de escuchar, ni reintegrar lo otorgado por un decreto que ganamos trabajando en geriátricos, escuelas, hogares, haciendo campañas, y vestidos de Papa Noel llevamos juguetes a niños en hogares y hospitales. Y no dejo de mencionar como Abupayas —vestidos de payasos— concurríamos al Hospital Provincial de Rosario a acompañar a niños con leucemia. Muchas veces estando en soledad me pregunto, ¿no es esto un caso de violencia a los abuelos?

Martha Chimento

Fundadora de Abuelos Sustitutos


Muerte de inocentes en el Mundial de Rusia
No ocurrió en un lugar remoto o ignorado del mundo sino en una de las mayores potencias mundiales: Rusia. Cientos de miles de perros y gatos fueron asesinados con disparos y flechas envenenadas sufriendo una inmensa tortura hasta el momento en que sus cuerpos se rindieron a la muerte. Las más bellas y famosas ciudades rusas, que serán sede del Mundial de fútbol fueron mancilladas con la sangre de animales inocentes, gimiendo y revolcándose de dolor en sus calles. Incluso muchos seguían sufriendo la lacerante agonía sobre los camiones que los conducían a su destino final. Pareciera ser que la realización de un campeonato mundial es una razón suficiente y necesaria para masacrar en una acción miserable y aberrante a seres que sienten y sufren, pero que no pueden defenderse por sus propios medios. La Fifa fue informada habiéndose obtenido como única respuesta que no se ocuparía del asunto ya que no estaba incluida entre sus incumbencias. El mundo calla y sigue andando. Los jugadores estrellas no dijeron esta boca es mía. El jefe del comité ambiental de la Cámara baja Rusa, Vladimir Burmatov, denunció esta situación en la cámara y en los medios periodísticos, clamando por el fin de estas matanzas en beneficio del buen nombre de su país. Una cultura forjada en siglos, una tradición de pensadores, filósofos, revolucionarios, escritores y científicos notables no hicieron mella en la aparición del verdadero rostro de la barbarie y del primitivismo. Junio se acerca y con él se inicia el espectáculo, que yo y 874.000 personas que firmaron un petitorio contra este biocidio estamos lejos de celebrar y reconocer como tal.
Cientos de cámaras divulgarán por el mundo la cara sonriente de una Rusia orgullosa de su historia, sus danzas, su música, canciones, arte y su progreso. Ni una sola apuntará a su rostro arcaico y sádico. Ninguna imagen de un perro o gato debatiéndose en horrible agonía porque entristecerá al público que sólo quiere gozar sin conocer a las víctimas no humanas del Mundial de Fútbol organizado por Rusia.
Rosalía S. Aurascoff
DNI 5.336.957
Encuentro Proteccionista Dian Fossey

Adiós Hawking, doblemente genio
Stephen Hawking era un genio con mayúsculas, doblemente genio. ¿Por qué? Porque él experimentó la psicología en sus dos extremos: primero arribó a la tragedia, mediante su enfermedad (ELA), y de allí se impulsó con una fuerza increíble en pos de sus máximos ideales. Podría decirse, aunque una especie de agujero negro inicial casi se lo devora, que se desencadenó luego el big bang salvador con el que Hawking creó su propio universo. Hawking no solamente vivió, por así decirlo, de milagro, sino que además —partiendo de esa incipiente condición patológica— logró marchar a contramano de su declive biológico, y crecer a mayor ritmo, en la escala invertida que le ofrecían el mundo académico y el cultural. Esa riqueza espiritual, sumada a sus encomiables logros, le posibilitó declararse en algunas oportunidades "más feliz que nunca", a pesar de que sufría una postración física casi absoluta. Y fue así como la física teórica pasó a constituir su gran creadora de ilusiones, es decir, su verdadero amor, un poderoso motor que lo impulsaba con gran energía por el infinito campo del cosmos. Por él, Hawking, mediante su imaginación, vagaba como si fuese un cometa. Seguramente la física, como todo buen amor correspondido, le habrá hecho sentir que casi todo era posible. Así, su vida corporal pasó a mostrarse insignificante, frente a una vida trascendente tan cautivadora como la que él experimentó. Hawking vio "quemadas sus naves" con la enfermedad, y optó por impulsarse plenamente para adelante con su vocación, y todo se encolumnó con ese fin. Los astros se alinearon con su objetivo.
Ps. Jorge Ballario
DNI 10858926
jballario@coyspu.com.ar

Los derechos humanos y los bebés por venir
Todos los días oímos reclamos por estos derechos y sin embargo leí que seis de cada 10 personas reclaman un aborto legal. ¿No hay otra solución para esa mamá? ¿Psicológicamente, económicamente, una madre adoptiva? Ese óvulo, recién fecundado, no es un órgano de la madre, depende de ella pero es un ser distinto y esto, científicamente comprobado. ¡Seamos humanos! ¡Cuidemos la vida de esa mamá y ese bebé!
DNI 5.543.312

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario