Miércoles 30 de Diciembre de 2009
Este año que pasa me ocurrieron cosas lindas e importantes, y otras tristes. Estuve mal de salud, me diagnosticaron presión alta y estrés. En ese momento me di cuenta del valor de vivir y de cuánta gente me quiere. Los papás y mis chicos de la copa de leche, recontrapreocupados, me demostraron gran amor. Eso me llena el alma, me da placer poder ayudarlos: porque mi cura es ver cómo me miran. Gracias a los doctores Mariño, Casile y Di Paolo, por curarme y cuidarme. Gracias a mis compañeras de trabajo y a mis hijos. Gracias al senador Carlos Reutemann y su esposa Verónica Ghio, que me brindaron de nuevo todo su cariño, que nunca olvidaré. Gracias también a Alejandra Vucasovich y a Carlos Bermúdez por su solidaridad. Una más sobre el Lole, a quien conozco desde hace muchos años: es una persona honesta y transparente. Que Dios lo ilumine, porque todos los argentinos lo necesitamos.
Lilian Díaz, DNI 14.055.016