Lo que se pone en juego
Mañana la Cámara de Diputados tratará el proyecto del Poder Ejecutivo que propone la estatización del régimen jubilatorio. Un confiado Agustín Rossi no se ha cansado de remarcar que la iniciativa oficial será aprobada por un número importante de legisladores.

Miércoles 05 de Noviembre de 2008

Mañana la Cámara de Diputados tratará el proyecto del Poder Ejecutivo que propone la estatización del régimen jubilatorio. Un confiado Agustín Rossi no se ha cansado de remarcar que la iniciativa oficial será aprobada por un número importante de legisladores. Mientras tanto, la oposición procura recrear el escenario de las horas previas a la crucial votación en el Senado que derribó la resolución 125. Los principales bloques opositores están entusiasmados con la idea de movilizarse al Congreso para presionar a los legisladores "indecisos". Lo que acontecerá en Diputados y luego en Senadores permitirá a la sociedad percatarse de la existencia de una pulseada entre dos concepciones de sociedad antitéticas. Por un lado, los defensores de las AFJP abogan por una economía de mercado en su máxima pureza y por la vigencia plena del Estado mínimo y la ley de la oferta y la demanda. Están convencidos de que el Estado debe desentenderse de aquellos derechos sociales y funciones que hacen a la esencia de una sociedad solidaria. Están a favor del individualismo y de su lógica consecuencia, la fragmentación social. Su ideal es una sociedad de individuos situados en compartimentos estancos, incapaces de enhebrar vínculos sociales. Por el otro, los defensores de la estatización del régimen jubilatorio son partidarios de una sociedad en cuyo ámbito el Estado es el máximo garante de los derechos sociales. La solidaridad es más importante que la competencia, al igual que la justa distribución de la riqueza respecto a la propiedad privada. Consideran que la economía es una ciencia social de cariz humanista que debe brindar solución a los problemas que aquejan a los hombres, especialmente a los carenciados e indigentes. Mañana el Parlamento nacional será el escenario del comienzo de un áspero debate donde lo que se pone en juego es, nada más y nada menos, que la posibilidad de comenzar a crear las bases de una sociedad sustentada en los valores del socialismo democrático.

Hernán Andrés Kruse, hkruse@hotmail.com