Lo que está en juego
En los últimos tiempos asistimos a un renacimiento del debate político en nuestro país, y todo hace suponer que apenas pasado el mundial estas discusiones se van a intensificar.

Sábado 19 de Junio de 2010

En los últimos tiempos asistimos a un renacimiento del debate político en nuestro país, y todo hace suponer que apenas pasado el mundial y hasta las elecciones nacionales del 2011, estas discusiones y debates se van a intensificar considerablemente.

Semanas atrás visitó Argentina el ex presidente de los EEUU, Bill Clinton. Entre elogios a los números del país llamó a los inversores extranjeros a que se jueguen por Argentina, a que inviertan acá, porque además de tener una economía ordenada y en crecimiento, también tenemos fabulosos y cuantiosos recursos naturales. Así de claro y concreto.

Por supuesto que Clinton habla con mucha razón cuando dice esto, más si tenemos en cuenta cuáles son las tres principales exportaciones de nuestro país: 1) la soja y sus derivados; 2) el petróleo; 3) los minerales.

Ahora la pregunta fundamental: ¿el producto de las actividades económicas que se realizan utilizando como plataforma los recursos naturales de la Nación debe quedar en manos de unos pocos o debe ser la base sobre la cual se apoye el desarrollo de un país mucho más equitativo? Y otra pregunta: ¿estos recursos naturales, que mejor podríamos comenzar a llamar bienes naturales, pueden ser explotados irresponsablemente sin importar las consecuencias ambientales que ya se están manifestando con agudeza?

Echemos un vistazo a cada uno de estos tres sectores:

1) Soja y derivados: la comercialización está completamente en manos de las multinacionales del agro y el el avance del monocultivo está generando un deterioro ambiental irreversible. Con cada cosecha de soja se están yendo de la tierra nutrientes imposibles de recuperar si no se implementa en forma urgente un sistema de rotación de cultivos que hoy de ninguna manera existe.

2) El petróleo: Menem junto a las provincias petroleras entregaron en los 90 el ciclo completo de la producción: las reservas, la extracción, el transporte, la refinación y la venta sin control público y a simple declaración jurada de las petroleras. Las petroleras privatizadas se chuparon todas las reservas que teníamos (35 años de gas y 25 de petróleo), y no realizaron los trabajos de exploración a los cuales están obligadas.

3) La Minería: En el año 1993 se modificó la ley nacional 24.196 de inversiones mineras, cambiando rotundamente el marco legal y político para el ejercicio de la actividad minera. Comienza a gestarse el "boom" minero en la Argentina, instalándose empresas inglesas, canadienses y estadounidenses para hacer minería a cielo abierto en suelo argentino.

Martín González

Proyecto Sur Venado Tuerto