Martes 27 de Enero de 2015
"Al momento más oscuro de la noche, sigue la luz del día". Este principio nos demuestra que la naturaleza le brinda al ser humano una gran enseñanza: a la oscuridad de nuestra existencia, sigue la luz de la esperanza. Estamos viviendo momentos muy difíciles. En Francia, terroristas islámicos asesinaron a 12 personas en el local de Charlie Hebdo, la conocida revista satírica. En Argentina, nos estremecimos el lunes pasado cuando nos anoticiamos que el fiscal de la causa Amia, Alberto Nisman, había sido encontrado muerto de un tiro en la cabeza en el baño de su departamento. No debemos permitir que estos momentos, donde reinan el miedo y la falta de respeto por el ser humano, nos derroten. ¿Cómo hacerlo? Unidos, oponiendo al terror y a la muerte, la fuerza de la fe, la paz, el amor y el optimismo. Jamás debemos olvidar que se nos dio un regalo divino: la vida. Los versos dicen "la vida es un sueño". Al contrario, la vida es una realidad y lo será hasta el final. No debemos permitir que quienes desconozcan al hombre como persona, que quienes no tienen pudor en matar a alguien como una cucaracha, nos esclavicen a través del miedo y la coerción. No debemos permitir que aquellos que no sienten respeto alguno por el derecho a la vida, por la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, de opinión y de expresión, ganen esta batalla. Porque lo que está en juego es la posibilidad de que vivamos como seres libres y responsables, como sujetos de derechos y obligaciones; la posibilidad de que vivamos como personas. Está en juego la posibilidad de llevar una vida que merezca ser vivida.
Leda Rinaldi