"Lo que era verde ahora es playa"
"Todo fue tan de golpe que no nos dio tiempo a nada", dijo en diálogo con La Capital Alejandra Barría, una chilena nacionalizada argentina que vive hace 26 años en Villa La Angostura, la ciudad más castigada por la ceniza del complejo volcánico trasandino Puyehue Cordón-Caulle, en el sur neuquino.

Jueves 23 de Junio de 2011

“Todo fue tan de golpe que no nos dio tiempo a nada. Miré el celular y tenía siete llamadas perdidas de mi hijo, que estudia en Rosario. ¿Qué pasó?, le pregunté. «Gorda, ¿no te enteraste de que explotó el Puyehue?»”, contó ayer Alejandra Barría, una chilena nacionalizada argentina que vive hace 26 años en Villa La Angostura, la ciudad más castigada por la ceniza del complejo volcánico trasandino Puyehue Cordón-Caulle, en el sur neuquino.

“Ahora la situación está medianamente controlada, si bien todavía hay arena volcánica en casi toda Villa La Angostura. Hoy nos favorece el viento, que se lleva la arena volcánica hacia el Pacífico y hacia el sur”, narró ayer a la tarde Alejandra, en diálogo telefónico con La Capital.

—¿Qué ve desde la ventana de su cabaña?

—Vivimos en un lote de 20 por 30 enfrente del Cerro Bayo (el complejo de esquí de Villa La Angostura), muy cerca del cuartel de bomberos y de la avenida Los Arrayanes, que es la principal. Esto está siempre verde pero ahora está todo gris, es una playa. Hoy no cae ceniza pero hay como un polvillito. Y hay una capa muy gruesa de arena volcánica muy gruesa.

—¿De cuánto?

—De 10 a 12 centímetros. Miro por la ventana y es un poco deprimente porque la calle Los Maquis, donde vivimos, todavía tiene arena volcánica hasta el cordón porque no pudieron sacarla.

—¿Cómo enfrentan la emergencia?

—Hay un grupo humano que da envidia ya que más no pueden hacer. Hay gente del ejército, de la policía de Neuquén, de Vialidad, de Gendarmería, de Prefectura y muchísimos voluntarios con un lema: “Angostura podemos”. Estamos trabajando todos para todos.

—¿Cuánta gente vive en la ciudad?

—El último censo dio unos 17 mil habitantes en Villa La Angostura, pero hay gente que no siempre está. Hay tres countries, la mayoría de cuyos dueños son gente de Buenos Aires, de los laboratorios Roemmers y Roux Ocefa, de Amalita de Fortabat y de la princesa Máxima Zorreguieta.

—¿Cuánta gente emigró?

—Hay mucha gente que se fue: entre dos mil y tres mil personas. Adelantaron las vacaciones de la escuela y el alerta roja sigue.

—¿La temporada turística invernal ya está perdida?

—Todos tenemos la esperanza de poder salvarla. Si el cabañero trabaja hace una renovación de la ropa blanca que hacemos en nuestro taller de costura. Y lo mismo pasa con los restaurantes y los hoteles.

—¿La gente que se quedó sin trabajo en el turismo limpia la arena volcánica?

—Sí. Hace lo que puede. El Concejo Deliberante consiguió de la Nación 300 puestos de trabajo de cuatro horas para empezar a sacar la arena volcánica que está en casi toda Villa La Angostura porque sólo pudieron limpiar la avenida Los Arrayanes y las calles principales, pero falta prácticamente todo el resto.

—¿Cómo viven la situación de emergencia?

—Tenemos la suerte de tener luz, pero hay gente que no tiene luz desde que empezó la emergencia, ya hace 18 días.

—¿Cuál fue el peor momento de la emergencia?

—El peor momento fue ese día que empezó a caer ceniza porque estábamos todos sin saber si iba a haber un movimiento telúrico. Y al otro día nos levantamos con la arena volcánica. En las estaciones de servicios había restricciones porque mucha gente se preocupó y cargó nafta de más.

—¿Y cómo están ahora?

—Ahora la situación está más normalizada. Esto es un fenómeno natural y no nos queda otra que seguir adelante, pero es devastador ver todo gris. No deja de dar tristeza.

—¿Cuentan los días como una condena?

—Sí. O como una mujer que espera dar a luz.

De la arena a los ladrillos

El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación financiará un proyecto para fabricar ladrillos con arena volcánica caída en Villa La Angostura por la erupción del volcán chileno Puyehue.

“La mano de obra la aportan los desocupados de Villa La Angostura y el Ministerio de Desarrollo Social financiará la maquinaria para la producción”, indicó la delegación ministerial. Se realizó una experiencia piloto en el barrio Mallín, con buenos resultados. El secretario de Obras Públicas del municipio, Gabriel Fachado, dijo que “el primer ladrillo lo hicieron mezclando arena volcánica con cemento en un molde de madera. Lo llenaron, se secó, dieron vuelta el molde, lo sacaron y quedó macizo”, explicó el funcionario.

“Hay que estudiar bien al material porque viene con mucho oxígeno”, dijo ayer Gerardo Ghioldi, director de la biblioteca popular Osvaldo Bayer.

“Planificamos hacer bloques de arena con la que juntamos en la calle y crear una cooperativa para comprar una bloquera, hacer ladrillos y poder crear trabajo”, remarcaba ya el 14 de junio Ghioldi a La Capital.

En tanto, Néstor Bozak, de Defensa Civil, precisó: “En la Villa se recogió más de un millón de metros cúbicos de arena volcánica” .

Campañas de solidaridad

Un grupo de jóvenes oriundos de Villa La Angostura que estudian en Rosario recibe donaciones para la ciudad neuquina afectada por el volcán Puyehue.

Reciben alimentos no perecederos, leche en polvo y maternizada, ropa de abrigo, pañales, botas, sogas, linternas y barbijos en Paraguay 1383, 3º piso (Ignacio Toledo); en Entre Ríos 771, departamento 1 (Ayelén Ibortiza); en la Facultad de Odontología (Rubén Ojeda) y el sábado, de 9 a 17, en el Monumento.

En tanto, la organización del Pueblo Mapuche en Rosario, Xavn Inay Leufv (Encuentro Cerca del Río), inició una campaña para apoyar a cooperativas de esquila, tejidos, hilados y teñidos, entre otros.

“No pedimos caridad sino solidaridad para comprar forrajes y continuar con nuestro modo de vida: la cría del ganado lanar”, indican. Para ello se puede solicitar un bono solidario de 10 pesos, al teléfono 0341- 153-474923 .