Domingo 01 de Abril de 2012
Que redundancia. Si, es así, pero el objeto es llamar la atención al gobierno de la ciudad. Es para referirme a la estación de ómnibus Mariano Moreno. Es realmente vergonzoso el estado en que se encuentra. Ni hablar del aspecto edilicio, cuyas reformas están estancadas. La mugre es la imagen que ofrece a los que pasan por ella. Viajo frecuentemente a Córdoba capital, y me pregunto: ¿de tantos viajes que hicieron los funcionarios del gobierno a lugares diversos, donde dicen estar hermanados con 20 ciudades de qué les sirvió? Uno de los que más recuerdo como ejemplo es Curitiba, en Brasil. Se abundó en cartelería sobre los adelantos en el sistema de transporte urbano, el que anunciara el intendente de aquella época. ¿Fue Hermes Binner? Cuánto podría expresar sobre otras fanfarronerías que se propusieron, con reuniones con invitados del exterior, con folletería que costeó el erario público, con tanta bambolla y estamos en estado deprimente. Pero, estoy haciendo un raconto y trataré de centrarme en el primer tema que abordé. La estación de ómnibus. En Córdoba, observé como se limpia, retiran y ponen en el medio de los pasillos las butacas que están contra los muros; esto a la madrugada, cuando hay menos afluencia de pasajeros. Acá en nuestra ciudad pasan tres personas juntas con unos barredores de grandes dimensiones y ni siquiera tocan lugares que están cubiertos de mugre atrasada; manchones negros que son los chicles pegados, pero sobre esto ¿tampoco tiene capacidad quien dirige la estación? ¿Quién es el responsable? En Córdoba, acaban de inaugurar un sector nuevo de dos cuadras de largo, conectado a la estación de tres niveles (con escaleras mecánicas que ya tienen varias décadas de antigüedad) por medio de túneles bajo nivel, (que me hizo recordar al aeropuerto de Heathrow, en Londres), pisos de piedra brillante. ¿Qué más puedo agregar? Sólo confrontar una y otra, y el saldo es pésimo. Esa es mi observación. Siento pena, dolor como vieja rosarina que ama a su ciudad, ¿Para qué está el Concejo Municipal. Podría seguir con mi análisis, hay tanto más.
Elsa Erezuma de Sastre