Sábado 02 de Julio de 2011
La sensualidad de Midnerely Acevedo se percibe hasta por un teléfono celular con poca batería. Ella es el alter ego de Mimi Maura, la banda que toca hoy, a las 23, en Willie Dixon (Suipacha y Güemes), y cuyo nombre se mimetizó con su persona. "Tú me escuchas a mí, yo te escucho, claro que sí, espera que me arrimo hacia la ventana", dice con el mismo tonito de calidez centroamericana con el que se refiere a su público. "Disfruto el escenario, siempre fue mi razón de ser", confiesa entre risas.
Mimi Maura traerá todo su set de ska y dub de "Días de sol", el último disco, que cuenta con la producción propia y de su pareja, el cadillac Sergio Rotman. Por el momento apartada de los boleros, Mimi apuesta al baile. Es más, este material tiene una versión extendida, con dub remixado, que es una invitación al baile. Y aquí cuenta a qué se debe esta invitación al movimiento, y por qué a la vez se inclinó tanto hacia cierta mirada apocalíptica en las letras de sus canciones.
-¿"Días de sol" viene después de "Mirando caer la lluvia" para reflejar una etapa contemplativa de tu vida?
-Siempre se busca, de una manera u otro, que un disco sea la continuación de otro. La verdad es que no sabíamos bien qué título darle a este disco y nos decidimos por el que quedó para darle una hilación con el anterior. De todos modos, el contenido es distinto.
-Cuando se analizan las letras se nota una descripción apocalíptica de la realidad. Hablás de esperar la "desgracia divina" en "Adiós a los tiempos" y del "fin de la humanidad" en "Hacia la eternidad".
-Son cosas que nos pasan por la cabeza en este momento. Es que, más allá de que no podemos evitar hablar de cosas bonitas al momentoe de hacer el disco e ir hacia lo bailable, lo que realmente pasa es que no puedo cantar cosas que no tengan un sentido fuerte para que yo las pueda expresar. Eso me motiva a cantar. Es muy importante para mí que la letra tenga sentido, que me pegue fuerte todo el tiempo, eso fue premeditado en este disco. Tengo que sentir los temas dramáticamente, me tiene que pegar, porque lo importante es llegar al público y poder comunicarme.
-Sin embargo, las canciones románticas siguen siendo una apuesta fuerte del grupo.
-Para mí la canción más romántica del disco es "Olas y arena", que es un tema de Silvia Rexach, y es una de las cosas que más me gusta hacer:integrar canciones de otras épocas que han sido olvidadas. Y más tratándose de una canción de Puerto Rico, que tiene que ver con mi infancia y el recuerdo de mi madre cantando.
-¿Sos de ponerte nostálgica a la hora de armar un repertorio?
-Es que hay canciones que te invitan a mirarte en el espacio, y llega el momento en que dices «ay mirá, esto puede ser así». Y eso me pasó en "Canción a Nereida", que es de mi padre (Mike Acevedo), que la compuso hace mucho tiempo pero en realidad nunca la grabó. Pasaron muchos años hasta que la canción entró en mi cabeza y dije «esto lo tengo que grabar». Te diría que esa es la parte mágica, que tiene que ver con la inspiración en el momento en que uno tiene que elegir el repertorio.
-¿Por dónde pasa la propuesta de este disco?
-Lo nuestro pasa por el sentir, es un sentimiento muy parecido al de la iglesia, muy espiritual. La música te lleva, te sana, te alivia el alma, es para los corazones rotos, y para mí es esencial.
-¿Qué cambió y qué se mantiene en su forma de interpretar si considerás desde tu disco debut en el 99 a este presente?
-Muchos cambios. Además, el disco del debut lo empezamos a grabar en el 96, antes de ser mamá, y todo cambió. Ahora siento más seguridad. Yo disfruto el escenario, siempre fue mi razón de ser (risas). Me gusta más que grabar, es que en un show es el momento en que me puedo comunicar, y eso me sigue fascinando. Es que estoy cantando lo que quiero cantar, y cada día me siento más cómoda, y ahora puedo hablar un poco en escena, es bastante ridículo que diga esto, pero soy una persona tímida, salvo cuando canto.
-Siempre manejás muy bien la sensualidad en vivo. ¿Te preparás para eso?
-La verdad es que me he dejado llevar por la música (risas). Me parece que sí, dejo que la música entre y ya. Son cosas naturales, hay mucha gente que me dice que bailo muy bonito, pero dejo que la música entre y pase por mi cuerpo. Simplemente me salen movimientos naturales.
-¿El show de Rosario será el más bailable de los que trajeron a la ciudad?
-Sí,por ahora no estamos haciendo boleros en nuestro repertorio, no es por nada negativo, sino que las estamos dejando para más adelante. Estarán las canciones del último disco y las más pedidas por la gente. Haremos temas bien bailables.
-¿Es una forma de decir, como dice tu canción, "adiós a los tiempos"?
-Definitivamente, hay que celebrar hasta las desgracias.
El baile más dramático
El ska y el dub se apodera de “Días de sol”, nuevo disco de estudio de Mimi Maura, en donde sobresale el pulso rítimico y esa acertada combinación entre el dramatismo de algunas canciones y el aire bailable. El disco, coproducido por el saxofonista Sergio Rotman, es un material parejo y disfrutable a lo largo de sus diez canciones, e incluso en su versión extendida. “Adiós a los tiempos”, “Todos los días de sol”, “Hacia la eternidad” y “Reina del cementerio” reflejan una uniformidad temática, que puede interpretarse como mística y apocalíptica. “Olas y arena” brilla con el dueto entre Mimi Maura y Fore Abreu, y también se destaca la poesía romántica de “Quemapuentes”, el único tema con alma de bolero.