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Lo mejor llegó de Santa Fe, con una atrevida mirada a Chejov

El director Edgardo Dib presentó "El jardín de los cerezos. Suite para cuatro personajes" en el encuentro que se realiza en Venado Tuerto.

Martes 14 de Mayo de 2013

El santafesino Edgardo Dib presentó la bellísima "El jardín de los cerezos. Suite para cuatro personajes" y cambió el rumbo de la 28ª Fiesta Nacional del Teatro, que en Venado Tuerto aún no había encontrado un espectáculo acabado.

Dib encara una atrevida adaptación del clásico de Antón Chéjov que rescata al cuarteto principal de la obra estrenada en Moscú en 1904, poco antes de la muerte de su autor, y lo sumerge en una atemporalidad que lo acerca de algún modo a la idiosincrasia argentina.

Liubov Andréievna (Luci Gaido), su hijo Kostia (Rubén van der Thüsen), su hermano Leonid (Raúl Kreig) y el exsirviente y ahora acaudalado Lopajin (Sergio Abbate) aparecen en escena como muñecos mecánicos que, poco a poco, van apoderándose de la palabra.

Esa es una de las licencias que se toma el director Dib para entregar su obra, tan dependiente como cómplice del texto original como para incorporar en ella expresiones rioplatenses y hasta inyectarle personajes de otras obras y otros autores.

La puesta se juega en un escenario desnudo, con solo un banco de plaza que tiene diversos usos y significados, ya que todo lo demás es fabricado en el acto por los intérpretes con efectivas onomatopeyas y movimientos capaces de mostrar aquello que no existe.

También se vio "¿Qué soñará Corbalán?", por el elenco Teatro al Manubrio, de Tucumán, escrita y actuada por Roberto López, Yesika Migliore y Leandro Ortega, con dirección de Mario Ramírez, que mostró algunos aciertos estéticos -unas sombras chinescas muy cercanas al cine- y una estructura descalabrada, típica de las creaciones colectivas.

El espectáculo introdujo en la Fiesta una ácida crítica política a la realidad de su provincia, en la que sin omitir nombres propios se lanzó a describir un estado de cosas cercano a la insanía, con corrupciones, nepotismos y venalidades como telón de fondo.

La estructura que propone un aporte igualitario de los intérpretes para el desarrollo de una trama estuvo muy en boga hace 40 años y los resultados fueron los mismos: un sinfín de incoherencias narrativas que es el resultado de no saber que el arte no es democrático.

Desde Córdoba llegó "Desahucia", con dramaturgia y dirección de Verónica Aguada Bertea y actuaciones de Julio César Bazán y Yohana Belén Mores, que en forma de teatro-danza muestra las desavenencias de una pareja joven y la autodestrucción del varón.

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