Sábado 11 de Julio de 2009
Buenos Aires.— Pablo Gabriel Di Pinto, de 31 años, fue asesinado de dos puñaladas en el pecho frente a su casa de Quilmes, por un delincuente que sólo le robó su teléfono celular.
Fuentes policiales dijeron que el hecho ocurrió cerca de las 5 de la mañana en Quilmes Oeste y que Di Pinto recibió dos puntazos en el abdomen y murió desangrado. Asimismo, los voceros sostuvieron que el muchacho trabajó hasta las 22 del jueves como vendedor en uno de los locales pertenecientes a la empresa Frávega.
Luego el joven se encontró con su novia, con la que estuvo hasta cerca de las cuatro de la mañana, cuando decidió regresar a su casa en colectivo. Los pesquisas establecieron que mientras viajaba en el micro le envió un mensaje de texto a su padre para que no se preocupara por su tardanza, y le avisó que se había demorado pero que estaba en camino. "Se comunicó con su papá para avisarle que estaba volviendo. Se debe haber demorado y para que su padre no se asuste, se comunicó con él", dijo un jefe policial de Quilmes.
Al llegar. Tras descender del colectivo, Di Pinto caminó dos cuadras pero al llegar a la puerta de su casa fue interceptado por un joven que lo amenazó con un arma blanca y le exigió que le entregara lo que tenía.
El muchacho le dijo que sólo llevaba su celular y se lo entregó, pero el maleante le aplicó dos puntazos. Entonces, Di Pinto cayó gravemente herido mientras el atacante huyó corriendo hacia la villa Los Eucaliptos, ubicada a sólo dos cuadras de allí, y en la que horas más tarde se hizo un rastrillaje en busca del homicida.
En tanto, el padre de Di Pinto escuchó los gritos de su hijo y salió a la calle. "Lo encontró tirado en el piso y en medio de un charco de sangre. Además, vio a un joven que corría hacia la villa", dijo el vocero.
Di Pinto murió finalmente desangrado, debido a que la ambulancia demoró su llegada, explicó el jefe policial. l (Télam)