Jueves 26 de Marzo de 2009
Nada hace dudar de que Baldomiro F. fue víctima de un cruento robo cuando junto a un grupo de personas quiso ponerle fin a una noche de diversión y, ya entrada la mañana del martes, los condujo a su departamento de Echesortu. Lo que aún no está claro es si los atacantes de este ingeniero de 39 años se encontraban entre esos acompañantes o si el hombre fue interceptado frente al edificio en el que vive en algún momento que bajó hasta la puerta. Lo cierto es que la policía investiga el hecho después de que el hermano de la víctima lo encontrara en una habitación, maniatado, con señales de haber sido verdugueado y un profundo corte en el cuello, como si hubieran querido degollarlo. Del lugar, totalmente desordenado, faltaban dinero en efectivo y valores por unos 15 mil pesos.
"Baldo está bien, ya lo pasaron a una habitación. El martes por la noche le hicieron una cirugía por el profundo corte que tenía en el cuello, que era importante, pero está bien. De lo que pasó yo no sé nada". El informe lo dio ayer por la mañana, vía portero eléctrico, Horacio B., el padrastro de Baldomiro, quien anoche seguía internado en observación en un sanatorio céntrico y fuera de peligro.
Fin de la noche. Baldomiro F. tiene 39 años y es ingeniero civil. Vive en uno de los departamentos del complejo Covife, dos edificios de 11 pisos cada uno y 8 departamentos por planta que se levanta en Lavalle y Santa Fe. Sus vecinos, que pidieron reserva de identidades, lo calificaron como "un hombre del ambiente de la noche" que "hasta hace poco tiempo fue dueño de un bar llamado Vudú".
Según consta en la denuncia realizada ante la policía por Sebastián, hermano de Baldo, el hombre fue interceptado el martes a las 9 de la mañana cuando regresaba a su vivienda desde un boliche. Según esta versión, lo sorprendieron algunas personas cuando estaba por entrar al edificio y lo redujeron con un cuchillo. Tras ello lo hicieron ingresar a su departamento, lo golpearon, lo cortajearon y le robaron. Uno de los cortes fue en el cuello. "Todo hace presumir que lo dejaron pensando que lo habían matado", dijo un vocero.
"El martes llegó Seba y me pidió que le abriera la puerta porque venía a ver a Baldo. Después me dijo que llamara a una ambulancia porque lo había encontrado golpeado y le habían robado. Pero yo no pude hablar con Baldo", contó el padrastro del hombre agredido.
Sin embargo, fuentes consultadas por LaCapital y varios vecinos de Baldomiro dieron cuenta de otra versión, también documentada en la investigación. "A este muchacho no lo sorprendieron en la calle. Llegó con un par de gatos, como siempre y esta vez le salió mal", dijo una mujer. De acuerdo a los vecinos, Baldo llegó a su casa cerca de las 10 de la mañana tras una larga noche de festejos previos al feriado del martes.
Siempre según el cruce de datos confiados por vecinos y confirmados por los investigadores, Baldo llegó en su camioneta Chevrolet con dos mujeres y un hombre con los que había estado en un bar. Estacionaron el vehículo y fueron hasta el piso 11 de la segunda torre, donde vive Baldomiro. Lo que pasó allí sólo lo saben los cuatro participantes del evento.
Alguien más. "Mientras todo transcurría, una de las mujeres bajó con las llaves de Baldo y le abrió el paso a al menos una persona más. Lo hicieron subir y ahí todo se precipitó", explicó un investigador.
"La víctima tenía varias heridas. Una marca en el cuello que sería de un cinturón con el cual trataron de asfixiarlo para sacarle información. Y varios cortes, uno de ellos muy importante en el cuello. Fue como que lo verduguearon para que dijera dónde tenía el dinero", contó un pesquisa. Y agregó: "Quizás, al verlo malherido, se fueron pensando que lo habían matado".
Lo cierto es que Baldomiro quedó semiinconsciente y tirado en su cama. Al recobrar sus sentidos, cerca de las 14, llamó a su hermano y éste se comunicó con su padrastro, que vive tres pisos más abajo en la misma torre. "No sé mucho de lo que le pasó. Lo que sí sé es que por la jodita que se mandó vamos a tener que cambiar las llaves del edificio, porque los choros se la llevaron", dijo enojada otra vecina.
Entre muchos
Según los investigadores, Baldomiro fue atacado por varias personas. Es que el hombre, de 39 años, no sólo es de contextura muy robusta sino que además es cinturón negro en artes marciales, por lo que su resistencia debe haber sido importante y sin embargo terminó maniatado y muy lastimado.