Lunes 22 de Febrero de 2010
Por algún motivo desconocido, en noviembre de 2007 Lucas Damián Rivero zafó de la cárcel a pesar de que cuatro meses antes había caído preso por asaltar junto con un chico un supermercado en zona oeste y tirotearse con un policía. En ese intercambio de disparos salió herido en un hombro. Pero ese antecedente, sumado a la libertad condicional que cumplía tras haber sido condenado por otro robo en 2006, no doblegó su temperamento. La madrugada del 11 de ese mes decidió salir a ajustar cuentas con su cuñado por los presuntos golpes y maltratos verbales a los que ese hombre sometía a su hermana. "Vas a respetar a mi hermana", le espetó a Miguel Angel Gálvez, quien terminó asesinado con un tiro en el pecho.
Esta semana, al finalizar el juicio que lo tuvo como principal acusado, la jueza de Sentencia Carina Lurati lo condenó a pasar 17 años y 8 meses en prisión. El monto de la elevada pena se estableció por la acumulación de delitos que pesaban en el prontuario del acusado.
El fallo hizo mención al asalto al súper, agravado por la participación de un menor y resistencia a la autoridad. Describió el proceso por el asesinato, agravado por el uso de arma de fuego, y por último anexó los años que le quedaban por cumplir a Rivero de una condena previa.
Pero Rivero no fue el único imputado en el crimen. Su hermana llegó detenida a la etapa de sentencia como coautora o instigadora del ataque. Durante el proceso quedó demostrado que la muchacha estuvo al lado de su hermano cuando éste asesinó a su pareja. Incluso llegó a agredir a la víctima con insultos y hasta le arrojó una piedra en la cabeza. Pero al cabo de la valoración de la prueba, la jueza consideró que los elementos en su contra no fueron suficientes y la absolvió "por la duda".