Miércoles 04 de Noviembre de 2009
En 1935, al ser nombrado profesor en la Universidad de San Pablo (Brasil), Lévi-Strauss viajó a las selvas amazónicas.
Esa experiencia despertó su pasión por la antropología al estudiar las culturas del Mato Grosso y de la Amazonia.
"Me convertí en antropólogo por pura casualidad, no porque me interesara la antropología, sino porque quería huir de la filosofía".
Admitió que en ese viaje descubrió al "Otro": los indios, hombres desnudos, "sin historia", que lo iniciaron en otra manera de pensar, donde el mito juega un papel más importante que la razón.
Ese fue el punto de partida para que Lévi-Strauss iniciara su gigantesca investigación sobre la mitología de los pueblos originarios del continente, subiendo del sur al norte, hasta llegar a la Columbia británica, con sus máscaras y espíritus.
"He sido siempre un americanista a causa de la impresión imborrable provocada en mí por el Nuevo Mundo, a lo que se agrega el trastorno, que dura aún, causado por mi contacto con una naturaleza virgen y grandiosa", escribió.
"Ningún otro continente necesita tanta imaginación para estudiarlo", aseguró el pensador e investigador, que plasmó esta visión en su emblemática, "Tristes Trópicos".