Llamativo golpe contra una estancia histórica
Seis hombres armados y a bordo de un utilitario perpetraron un asalto en una histórica estancia ubicada a sólo 4 kilómetros del casco urbano de esta localidad, en el departamento Caseros, y lo llamativo del caso no fue que se llevaran algo de dinero y unas pocas armas sino lo que presuntamente fueron a buscar.

Domingo 21 de Febrero de 2010

San José de la Esquina.— Seis hombres armados y a bordo de un utilitario perpetraron un asalto en una histórica estancia ubicada a sólo 4 kilómetros del casco urbano de esta localidad, en el departamento Caseros, y lo llamativo del caso no fue que se llevaran algo de dinero y unas pocas armas sino lo que presuntamente fueron a buscar. "¿Dónde está la droga?", fue la pregunta recurrente de los maleantes a los puesteros del campo durante los 15 minutos que estuvieron en el lugar. Sin embargo, sin conseguir el botín esperado, los hombres se fueron como llegaron.

Todo ocurrió alrededor de las 20.30 del jueves en la estancia Santa Micaela, perteneciente a la familia Bressan, tradicionalmente ligada a la explotación agroganadera. El lugar, según se puede leer en la web, es un campo de 1.300 hectáreas en la que se crían unas mil cabezas de ganado vacuno y cuya primera propietaria fue la viuda del sargento Cabral, quien la recibiera como recompensa tras la heroica muerte del militar en el combate de San Lorenzo tras salvar la vida del general José de San Martín.

A ese lugar llegaron a bordo de un utilitario Fiat Ducato blanco seis hombres armados que enseguida preguntaron al puestero del lugar por un hombre cuyo nombre era desconocido para el lugareño. Ante su negativa, los maleantes lo redujeron junto a su familia dentro de la vivienda y le sustrajeron una escopeta calibre 16, una carabina calibre 22 y 1.050 pesos en efectivo.

Tras ello, y con el camino allanado, los delincuentes se encaminaron directamente al coqueto casco de la estancia donde irrumpieron haciéndose cargo de la situación y reclamando, en primer lugar, “la plata” y la presencia del dueño del campo. Los atribulados empleados repondieron la verdad: no había ningún dueño en ese momento ya que el titular del campo se había retirado una hora antes. Con todos los moradores inmovilizados, los maleantes se dedicaron a recorrer todas las dependencias y se llevaron otros mil pesos en efectivo, otra escopeta, 4 teléfonos celulares y una motosierra.

Lo que llamó la atención tanto de las víctimas como de los investigadores es la cantidad de maleantes que participaron del hecho y la profesionalidad de los mismos, al parecer todos jóvenes. Otro dato que rescató la policía es que uno de los delincuentes preguntó recurrentemente “¿dónde está la droga?” y manifestó saber que en la estancia se habían descargado 50 kilos de marihuana.

Finalmente, sin una respuesta certera sobre ese tema y para hacer aún más confusa la ubicación del perfil de los asaltantes y el verdadero móvil que los llevó hasta la estancia, ubicaron un freezer y se robaron varios bolsones con cortes de carne que, según los tiempos que corren, parecería que fue el gran botin de la banda.