Lunes 14 de Junio de 2010
Desde muy pequeña, y por lo que leí de historia nacional y mundial, se ha trasmitido de generación a generación que la familia es la base de toda sociedad. Jamás supe a través de cualquier ciencia que la misma fue conformada por dos personas del mismo sexo. Por ello no entiendo cómo es posible que se pretenda que al matrimonio entre dos personas del mismo sexo se pretenda llamar natural o normal y que los que no lo aceptemos seamos los anormales o discriminadores. A las cosas deberíamos llamarlas por su nombre y eso no es discriminación. Los homosexuales quieren casarse: que lo hagan con todos los derechos que pretendan. Pero que lo llamen de otra manera, porque en ese caso harían usurpación al sentido y lo que es el matrimonio conformado por un hombre y una mujer. Aristóteles decía que si soy alguien o algo no puedo ser otra cosa más que eso. Es mi humilde opinión respecto al tema, espero que ello no sea considerado como discriminación.
Florencia Beatriz Leguiza, florenciabea@live.com.ar