Sábado 23 de Junio de 2012
Tomo algunos versos prestados de escritores que dibujan mejor que uno lo que se siente en ciertas ocasiones: Henri Michaux dice: "Tu cansancio pone raíces de plomo en tu cuerpo…tu cansancio es una larga caravana…"; mientras que W. H. Auden señala: "Ya no deseo las estrellas:apáguenlas… empapelen la luna y desmantelen el sol…". Los enamorados de la camiseta azul y amarilla sentimos un cansancio eterno ante tantas ilusiones asesinadas por estos y aquellos dirigentes, éstos y aquellos jugadores, y éste y otros cuerpos técnicos. Estamos tristes y con dolor, pero hace tiempo que "disfrutamos" sabores amargos. Más de una década de cansancio de plomo, más de un decenio suplicando por tres pases seguidos al mismo compañero, mendigando algo de fútbol (como diría Galeano, otro grande), rogando por una limosna de buen juego. Esto es sin dudas algo impensable de ofrecer por el señor Pizzi y su troupe, el señor Speciale y sus comisionados, los Ricardo Gómez y los Valentinis… todos Sallieris de mala copia. Como decía Auden: "Ya no quiero las estrellas…", yo tampoco ya no quiero campeonatos a fuerza de sudor y sangre, sólo quiero una pincelada de buen juego, sólo ruego poder recibir algunos momentos de placer por parte de los 11 que tienen la camiseta que tanto queremos y que tantos hicieron tan digna como Poy, Kempes, Palma, entre otros. Ya no quiero salir campeón porque sí, quiero no perder el orgullo de pertenecer al equipo más grande del interior del país.
DNI 17.637.906